VELVET UNDERMARILYN
Hay cierto tipo de sueños que nunca tengo (o nunca recuerdo), ni siquiera ayudado por ciertas drogas. Son sueños abstractos en los que no hay acontecimientos, ni ambientes, ni situaciones, sólo colores, sensaciones o texturas. Siempre he admirado y envidiado en silencio a aquellos seres que alcanzan este tipo de estados oníricos. Por ejemplo, Marilyn Monroe, que en cierta ocasión afirmó que “cuando era pequeña solía soñar con terciopelo rojo”. En 1954, el sueño de Marilyn se haría realidad: Tom Kelly la retrató desnuda y estirada sobre una tela de terciopelo rojo. Tal vez por eso, la actriz platino, que todavía no era platino ni actriz, aceptó cobrar sólo 50 dólares.
