Agosto 29, 2006

PIN-UP ENVASADA AL VACÍO

Aún arde el verano, así que todavía están calientes las chicas que rellenan de carne y silicona las revistas de papel, creando una falsa tridimensionalidad en un mundo en el que sólo hay altura y anchura. En ese submundo, nada es profundo y, como en los sueños, tampoco existe la cuarta dimensión, porque… ¿cuánto tiempo puedes pasarte mirando una chica en una revista? ¿Meses? ¿Años? ¿Toda una vida? ¡Imposible saberlo! En el Dildódromo no podemos ser menos y también tenemos nuestra pin-up estival, que inaugura la categoría Dreamgirls. Se llama Toribia, tiene dieciocho años y está cubierta de látex, sudando dulces hormonas. Sólo sus tres agujeros quedan al descubierto, esperando ser penetrados por órganos artificiales que garanticen un sexo seguro. Una pin-up para tiempos de lluvias ácidas, escapes radiactivos y enfermedades venéreas. Una pin-up sin piel a la vista (a excepción de unos labios rojos como Marte) para la era de la sexología biodegradable, de las pandemias pornográficas y de la sobreexposición del cuerpo femenino. Al mirón medio, esta pin-up posnuclear no le dirá nada, e incluso le producirá un inquietante repelús. Sólo el selecto club de amigos del látex apreciará el hecho de que el delicioso fluido lactífero con el que se fabrica tan morboso material esté compuesto por varias sustancias que circulan en los tubos celulares de las plantas angiospermas. Y el resto, es historia del erotismo subterráneo.
ay, amor de látex...
Foto: resbaladiza cortesía de www.captiveculture.com
 
 

Archivado en la categoría: Dreamgirls

.