PUCHEROS DE CASTRATI

September 20, 2006

Prefacio:

Debo confesar que esta extraña web se me está yendo de las manos. Yo sólo quería hacer un íntimo diario de sueños, un discreto spin off de mi sección de plasmaciones oníricas eyaculada sobre la Línea de Sombra… Mas las cosas no son siempre como planeamos: el Destino hace con ellas lo que le sale de los testículos. Por eso, ya no puedo parar de escribir, cortaypegar, postear… Estoy atrapado en este loop demencial. Pero ya lo dijo Goethe, el hombre más inteligente de la Historia: "¿Quién puede prohibir al gusano de seda que siga hilando?". Y, así, tacita a tacita, las células cancerosas de este tumor intangible llamado Dildodrome siguen multiplicándose, inasequibles a la quimioterapia. Han entrado ya en el sistema linfático, en el flujo sanguíneo de la Internet. Para bien y para mal.

Hoy, sin ir más lejos, estrenamos el Bestiario, una categoría consagrada a dar mazazos a personajes insufribles, a bestias negras de toda suerte, pelaje y procedencia. Recordemos que, en su acepción medieval, Bestiario es "una recopilación de animales y monstruos reales, quiméricos e irreales, creados por la insaciable curiosidad del hombre sintiendo fascinación, respeto o temor por todas las criaturas que, junto a él, poblaban la Tierra. Los científicos y naturalistas, los exploradores y aventureros de la época, tomaban nota de sus descubrimientos conformando una obra, mitad prohibida y mitad venerada, que sólo era consultada por los sabios que intentaban descubrir los nuevos monstruos que aún habitaban el mundo". Por desgracia, mi bestiario no tiene nada de mitológico, es real como la vida y negro como la muerte. Gajes del oficio y del Espíritu de estos Tiempos, que cada vez se parecen más a los de Kamandi, el último sobreviviente del rey Jack Kirby, el primer comic book que me quitó el sueño, cuando sólo tenía cuatro o cinco añitos. Casi tres décadas después, Planeta reedita a Kamandi en blanco y negro y cambiando "sobreviviente" por "superviviente". Sorpresa: me gusta igual ahora que cuando era pequeñito (lo cual dice poco de mi evolución espiritual) y de esas viñetas saco una cita que le viene al pelo a estos tiempos de bestias negras:

"¡LA TIERRA HA SUFRIDO UN GRAN DESASTRE! ¡CUANDO OCURRIÓ, NO SE SABE! ¡LOS ARCHIVOS QUEDARON DESTRUIDOS, O ENTERRADOS DONDE NO SE PUEDEN ENCONTRAR! ¡EN CUALQUIER CASO, PARECE QUE A NADIE LE IMPORTA, SALVO A KAMANDI, EL ÚLTIMO HUMANO RACIONAL QUE QUEDA EN LA TIERRA! ¡EL RESTO DE LA HUMANIDAD HA CAMBIADO O SE HA REBAJADO AL NIVEL DE LAS BESTIAS! ¡EN CUANTO A LAS BESTIAS… SE HAN ELEVADO AL NIVEL DEL HOMBRE!"

¡es la hora de los mazazos! 

Portada original del número 5 de Kamandi, the last boy on earth!

(dibujada por Jack Kirby y publicada en abril de 1973).

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Y para empezar esta galería de bestias negras, tenemos con nosotros a ANTONY, el mondrigas de los Johnsons, que todavía no me explico cómo nadie le ha dado aún un tirón de orejas. NADIE: este hombre, mujer o lo que Dios quiera que sea, NUNCA ha recibido una colleja, siempre palmadas en la espalda de otros artistas y críticas hiperbólicamente buenas. Mami, ¿qué será lo que tiene el mondri? Veamos…

De entrada, me resulta ya no sospechoso, sospechosísisisimo, el hecho de que sea un tipo sin pasado: nada se sabe de él excepto que quemó su juventud en cabarets de mala muerte neoyorquinos y tal y tal y tal. Además, para ser un "artista de culto" sale en todas las revistas de moda, empezando por Vogue. ¿Será, al final, un simple montaje discográfico cuyas peripecias no son más que embustes creados en una aséptica oficina de márketing para darle empaque "auténtico" al penúltimo lanzamiento "prestigioso" de una industria agonizante? No llego a tanto, pero sí sé que he exprimido el Google y la única referencia negativa sobre esta persona que ha caido, cual gota ácida en un mar de algodón, es esta razonable comparativa fotográfica, en la interesting web irlandesa Clamnuts:

como dos gotas de agua... 

Jajajajaja, la verdad es que tiene su gracia. A la comparación, los chicos de Clamnuts Comics le añaden un jocoso comentario: "Anthony Hegarty from Antony and the Johnsons doesnt look like a Gorg from fraggle rock. He/She IS a Gorg".

Desconcertado por no encontrar más opiniones negativas sobre Antony, decidí pedirlas… en vano. Todo el mundo me decía que Antony era bueno y el malo malísimo era yo. Sólo conseguí sacarle, con sacacorchos, un salomónico capón al comentarista musical Darío Vico, que afirmó con cierto desprecio: "de Antony puedo escuchar un temita o dos, pero una escucha prolongada me pone muy nervioso". El resto de la crítica, se ha desecho en desorbitadas y desproporcionadas alabanzas a sus górgoros y le ha propinado babosas felaciones a su varilla. Que si es un disco de culto, que si tiene una voz estremecedora, que si ha quedado número cuatro en la lista del NME, que si es íntimo, introspectivo y sincero… y blablabla. Entonces, si existe esa búlgara y vulgar unanimidad con respecto a est@ señor/a… ¿por qué a mi no me gusta un pelo Antony ni tampoco sus Johnsons? No, ni aunque haya conseguido engañar a artistas tan dispares como Lou Reed o Devendra Banhart y a la crítica musical universal en bloque.. ¡y hasta al mismísimo Dennis Hopper! (¿Tú también, Dennis?). Pero no me importa, porque llevo torta y ni aunque se abrieran las nubes y bajara una cabalgata de Walkirias proclamando entre cánticos celestiales las bondades de Antony cambiaría de opinión. Tras pasar la prueba del algodón de mis oídos, mi veredicto es inapelable: Antony no es más que un mondrigonazo del quince que canta como un castrati piscinero. Sus grititos provocan en mi  aparato auditivo un efecto similar al chirrido de una larga uña de travelo rascando una pizarra vieja. Debo confesar, eso sí, que no le he dado muchas oportunidades a este individuo: tras oir su insoportable voz, me parecía un ejercicio de masoquismo auditivo escuchar el disco entero, así que, allá por la tercera canción, casi al borde del coma sónico, pulsé el botón de "stop", saqué el CD de mi dolorida minicadena, lo metí en su vaina de plástico duro, me acerqué a los grandes almacenes de donde lo había "expropiado" y lo devolví a su triste estantería. A buen seguro, me dije, este engendro caerá en manos de algún chico mucho más sensible y "escuchado" que yo que sabrá apreciar sus górgoros. En lo que a mí respecta, me da vergüenza pertenecer a la misma especie que Antony.

san mondrigas gaseable 

(El santo patrón de Chueca en todo su fofo esplendor). 

Cuando un artista se te atraganta, todo en él te resulta odioso y gaseable. A continuación, y como broche a este postazo, un puñado de razones adicionales para aborrecer a este mamarracho "de culto":

-Mancilló con su voz de silbato roto una de las mejores canciones de mi adorada Nico: "Afraid".

-Antony ha dicho: "Boy George es como un padre para mi, un espejo en el que mirarme, una especie de Dios muy particular". ¿Qué podemos esperar de una mariquita que adora a un infradiós contra natura? Encima, acto seguido, el eunuco se contradice y añade: "Quiero abandonar esa imagen tan excéntrica que se tiene de mi, quiero parecer más normal". ¿Es que alguien, por fin, le prestó un espejito a Antony, como quien le devuelve la vista a un ciego?

-Ha dicho que le gustaría ser Isabella Rossellini en "Blue Velvet". Eso demuestra que este hombre está loco: ¿que persona en sus cabales -y que no sufra una profunda aberración sexuarl- desearía ser un personaje tan puteado (en todos los sentidos) como ese? Aunque, pensándolo bien, Antony se parece un poquito a la actual (e hinchada) Isabella. Pinchen y vean.

-Las letras de sus canciones resultan tan odiosas como su voz. Alguien que canta cosas como: "I am a bird girl now, I’ve got my heart in my hands now" o "as I search for a piece of kindness and I find Hitler in my heart" sólo merece que lo agarren, lo metan en una máquina del tiempo y lo reenvíen a Auschwitz para someterlo a un tratamiento intensivo de Zyklon B. ¿Se curaría así de la enfermedad de sus cuerdas vocales? ¿Cantaría Antony, bajo la ducha de gas, con tonos de Alberto Bourbon, Ray Charles o Max Cavalera?

 
-Se rumorea en los mentideros de la Internet que Antony se cortó a sí mismo el micropene de un mordisquito. Y yo añadiría que, a juzgar por su forma de cantar y las monsergas que suelta, tiene menos testículos que un baby mocosete. Estas carencias graves en el aparato genital, dan como resultado su característica y rallante vocecilla que el clarividente y maldito poeta Héctor Murena (1923-1975) ya supo describir cuando Antony aún no había nacido: "Un eunuco inicia el diálogo del ser modulando chillidos ante un enorme tímpano perforado".  La cabeza de Murena, que estudió el poder del arte como comunicación de lo sagrado y sintió la auténtica sensación de vivir (en el sentido más heideggeriano) habría reventado al ver la materialización de todos sus espantos en el personón de Antony.

antony mariquita 

-Su aspecto: es como un Gorg esculpido en grasa venérea. Como un Benny Hill invertido con peluca y plumón. Como un humanoide porcino e inflado como sus críticas cuando se quita la peluca y se viste de santo. Como un putón verbenero, cabaretero, greñudo y enfermo cuando recoge premios. En sus momentos más masculinos me recuerda a Tyla, el rockerazo borrachín de los Dogs D’Amour, pero en rosita. Y cuando se pone peluca negra se parece hasta a la copiota Lucía Etxevarría,(¿o es Echebarria? Porque el rh vasco no se sale por ninguna parte), a la Torrebruna (como ella, "parece un osito de peluche que sacó alguien de la basura", Zurdo dixit) o a cualquier otra de esas chupabotes famosas, obesas y decadentes, aunque… pensándolo bien, es más femenino y sexy Antony, claro, y con más talento que esas dos. En el fondo no es tan malo: al menos, me inspira algún sentimiento, aunque sea odio, aversión, aborrecimiento… que no es poco en los tiempos que corren. Pero, insisto, sobre todo, este manolo es una versión modelna y retorcida de Gorg y Benny Hill. ¿A que sí?

antony, ¿qué haces?el verdadero papi espiritual de antony 

(La involución de la especies: Gorg, Benny… y faltaría Antony, en medio, como eslabón perdido).