FOQUITAS A GOGÓ

November 29, 2006
"Cada loco con sus señoras y Dios en las de todos".
Trío de refranes recién fundidos en la máquina de La Mosca
 
1) LAS VENUS DEL ABUELO RUBENS. Hubo un tiempo en que mi gusto en señoras era todoterreno: igual me daba 8 que 80. Pero hoy por hoy, mi ideal de belleza o, más bien, de chica que me (la) sabe levantar está más cerca del Barroco que del siglo XXI. Mujeres carnosas, gorditas, orondas, celulíticas o como ustedes quieran llamarlas. Para entendernos: mujeres que tengan dónde agarrar. Por un beso de la flaca yo no daría ni un duro de los de antes. Pero las rellenitas son platos de buen gusto en Dildolandia. Ese físico, tan mal visto hoy gracias a los diseñadores mondrigas y a las mamás teleadictas, fue en su día ensalzado en los cuadros de Rubens. ¿Un ejemplo? Esa deliciosa Venus, que en un cuadro aparece de ligoteo con Adonis, ante los pelusones ojos de Cupido, que ha dejado su arco y le arrima la cebolleta al apuesto dios griego. Si nos fijamos en esta estampita, el ideal de belleza masculina apenas ha cambiado: hoy, como ayer, gustan los hombres atléticos, guapetones y viriles con un poco de melenita. Como Tom Cruise, pero más machirulo y menos mondrigonazo. Pero el ideal femenino no sólo ha dado un giro de 180 grados, yo diría que ha degenerado. Ahora gustan los palillos con tetas y labios, los pellejos con moreno de solarium o, peor aún, las recauchutadas vigilantes del playufo. En el Barroco gustaban hembras como las de Rubens: dulces y maternales, ultrafemeninas, sanotas, con cuerpos blancos y llenas de carnes y redondeces. La antítesis de esto serían espantapájaros posmodernos como ese repelente esqueleto que atiende por Victoria Beckham, esa campeona de natación a la que llaman Kate Moss (nada por delante y nada por detrás) o la descarnada mártir de la anorexia Ana Carolina Reston, muerta de hambre en plena edad de merecer. Son (era), en mi humilde opinión, tres sacos de huesos infollables: están (estaba) llenas de vicios, caprichos y mal rollo y no hay por donde cogerlas con las manos. Frente a ellas, la limpieza carnal y espiritual de la Venus de Rubens, su carita bondadosa, el carácter afable que dan la salud, la coyunda y los buenos alimentos. Todo lo que le gustaba a aquel "habilísimo pintor de figuras" de conducta "abyecta y libertina y humor brutal", a aquel viejo verde que siempre se tiraba a las adolescentes rollizas que usaba como modelos. Moraleja: las delgaduchas niñatas de hoy en día deberían hacerle caso a sus abuelitas y comer más perros con longanizas.
la venus entrándole a saco a un adonis (que pasa del niño y del perruco)
2) LAS SEÑORAS DEL TITO SAUDEK. Uno de los más fascinantes herederos contemporáneos de Rubens y demás barrocones es, sin duda, el fotógrafo checo Jan Saudek. Su propuesta es mucho más arriesgada que la de Rubens: en una época dominada por bellezas tristes, aburridas y photoshópicas como las que salen en las revistas de tendencias, Saudek apuesta en sus (pictóricas) fotos por todo tipo de beldades, despelotando gordas, flacas, enanas, gigantas, niñas, viejas, altas, bajas… y poniéndolas en posturas de alto (y extraño) voltaje eróticofestivo para buscar su lado sexy. Parafraseando a Raphael (el cantante mondrigas, que no el pintor renacentista) a Saudek "todas las chicas le gustan" o, como dice él, "every woman is the most beautiful in the world". Pero, como los pintores del Barroco, este señor tiene una morbosa predilección por las rellenitas, las gordas e incluso las "big mamas", esas señoronas de más de 100 kilos que también son hijas del Creador, tienen sus correspondientes aparatos reproductores y, por consiguiente, son follables, más allá de las ridículas (y antinaturales) imposiciones estéticas de una cultura terminal como la que nos ha tocado tragar. En cuanto a estilo y escenarios, se diría que Saudek lleva más de 40 años saliendo del tiempo para retratar a sus modelos: sus fotografías parecen transcurrir en un universo paralelo, oscuro y atemporal, lleno de locura y de amenazas latentes y molientes. Por eso, y porque no es tonto, el bueno de Jan no se deja influir por las desviaciones corporales del siglo XXI.
La editorial Taschen acaba de recopilar buena parte de la obra de Saudek en un tomo de 448 páginas, ideal para amenizar las noches de insomnio de aquellos onanistas que quieran combatir el ataque de los clones anoréxicos.
saudek rezándole a una de sus rollizas venus
3) LOS PUTONES DE PAPI RODNEY. Para terminar, vayamos un pasito palante, María. Este pasito nos lleva hasta el trono del llamado King of Cream (o, en román paladino, El Rey del Grumo) el brillante productor, director y actor porno yanqui Rodney Moore. Este tipo de grandes testículos y enorme verga, que acaba de entrar en el Hall of Fame de AVN (aproximadamente, un Paseo de las Estrellas del porno), trabaja principalmente tres tipos de tías: negras, peludas y gordas. Yo sólo he visto sus pelis de gordas (donde también sale alguna embarazada, puesto que toda preñada -menos la endemoniada Mia Farrow en "La semilla del Diablo"- suele tener unos kilitos de más) y puedo decir que son pequeñas obras maestras del vídeo XXX. ¿Por qué? Porque Rodney sabe follar, sabe crear situaciones sofocantes, sabe grabarlas y, lo más importante, sabe rastrear y cazar tías buenorras y ponerlas cachondas (o, por lo menos, eso parece). Como el abuelo Rubens. Aunque en los últimos tiempos su enorme éxito lo ha llevado a trabajar con mujeres más "convencionales", Rodney siempre ha tenido predilección por las "chubby girls", haciendo castings para hacerse con las chicas más hermosas, pesadas y calientes del mundo. Cualquier hombre (o mujer, o niño) interesado en las mujeres con sobrepeso, se masturbará como un condenado videando un DVD de la serie "Scale Bustin Babes", una colección de coitos con gorditas incrustados a machamartillo en situaciones de lo más trempante. Lejos del porno estandar, mister Moore abofetea a sus actrices, las araña, las escupe, las sodomiza bajo un falso váter negro y las folla a saco hasta por las orejas. Se corre en la cara, of course, pero no va más allá: es porno sano. Rodney no sólo sabe apreciar la auténtica belleza, esa hembra eterna ajena a las modas, sino que hace de ella un pandero. Lo dicho: un pajón castellano garantizado… si le gustan las señoras como los buenos dioses mandan.
bocato di cardinale 
 
 

LOS COCHES QUE CHOCAN

November 27, 2006
"El viajar es un placer / que nos suele suceder. / En el auto de papá / nos iremos a pasear. Vamos de paseo, pi pi pi / en un auto feo, pi pi pi / pero no me importa, pi pi pi / porque llevo torta, pi pi pi".
Los Payasos de la Tele.
 
Estoy en Ferrol.  Entro en un coche con mi padre (que en mis sueños suele aparecer vivo). Él conduce y yo voy en el asiento de atrás, en plan taxi. El coche está escondico entre la vegetación, en una zona de campos mustios llenos de cosas oxidadas. Yo estoy como ahora, pero mi padre no ha envejecido y se conserva tal como estaba en el año de su muerte. El coche es un destartalado Ford Orion blanco al que le falta una puerta y anda a trancas y barrancas. A veces se cala y hay que tirar del aire.
prefiero el coche de san fernando... 
Vamos a unos veinte kilómetros por hora, pero pronto llegamos al centro y subimos por la empinada cuesta de la Calle de los Muertos. Al llegar a la Plaza de Canido, aparece otro coche frente a nosotros, conducido por Palito, un chaval que venía conmigo a clase en octavo de EGB. No me caía ni bien ni mal: era un pijillo ajeno a mi mundo (como yo al suyo) y nos ignorábamos mutuamente. No entiendo muy bien su presencia en el sueño, pero ahí está, conduciendo un reluciente Seat 850 rojo que viene hacia nuestro coche y nos embiste de frente. El choque es brutal y aplasta todo el morro del Ford Orion, pero a mi padre y a mi no nos pasa nada. Bajamos del coche y, aunque mi padre no dice nada (sólo observa con rostro inexpresivo), yo discuto con Palito, que sonríe y me mira con gesto burlón. Yo me voy calentando y le digo: "Eres un hijoputa, querías matarnos". Y él, sin dejar de sonreir, contesta: "No, no seas cabrón, que ha sido un accidente, joder. Sólo jugaba a los autos locos". Llega otro coche, que se para al vernos para cotillear, y también un coche-patrulla. Pero nadie hace nada, sólo bajan del coche y observan cómo discutimos sin ninguna expresión en el rostro: parecen figuras de cera. Palito y yo seguimos enzarzados, insultándonos, sólo separados por un oxidado tendedero plegable, que se encuentra abierto entre nosotros. En un momento dado, caemos en el palo personal: yo le llamo enano a Palito y él, sin dejar de sonreir, me dice a mí algo que me saca de quicio: "Mira, sangras por la boca y se te caen los dientes". El comentario es casi cierto porque noto cómo se me mueven los dientes, aunque no se caen. Pero su comentario me ha crispado y pierdo el control de mis actos: agarro el tendedero oxidado y golpeo la cabeza de Palito con la esquina. En vano: ni sangra ni se inmuta ni se aparta. Sólo dice "¡ay!". Y yo sigo dándole tendederazos en su cabezón hasta que, de pronto, explota como si fuera el de un scanner. La explosión de la cabeza me deja la cara y la ropa llenas de sangre y trozos de cerebro que parecen fiambre. Luego vuelvo a subir al coche con mi padre y seguimos nuestro camino. Mientras conduce, sin apartar la vista de la carretera, me dice: "Has derramado sangre enemiga. Ya eres un hombre. Podemos llegar a nuestro destino". Delante, una señal de tráfico nos indica que faltan pocos kilómetros para llegar al cementerio de Catabois.  
kaa-choffff
 
Comentarios relacionados con el sueño: 
La imagen del padre está, según el diccionario cirlotiano, asociada íntimamente "a la del principio masculino, corresponde a lo consciente, por contraposición al sentido maternal del inconsciente. Es representado simbólicamente por los elementos aire y fuego. También por el fuego, la luz, los rayos y las armas. Así como el heroísmo es la actitud espiritual propia del hijo, el dominio es la potestad del padre. Por ello, éste representa el mundo de los mandamientos y prohibiciones morales, que pone obstáculos a la instintividad y a la subversión, por expresar también el origen".
 
El siguiente comentario es un fragmento leído en el texto zen "Cartas de Yaeko Iwasaki a Harada-roshi y sus comentarios": "La repentina muerte de su padre mostró a Yaeko con fuerza dramática lo efímero de la vida y la oscura realidad de la muerte, haciéndola reflexionar profundamente sobre el significado de la existencia humana. Hasta que el padre alcanzó la iluminación, Yaeko había escuchado la plática mensual de Harada-roshi en su casa, pero aún no deseaba recibir instrucción privada o practicar zazen. Este hecho, sin embargo, llevó a su madre, a sus dos hermanas y a la misma Yaeko a dedicarse regularmente al zazen".
caligrafía zen
(Shodo Harada-roshi: ideogramas iluminados). 
 

UN PUÑADO DE INFIERNOS

November 21, 2006
"Los tiempos no están para bromas".
Charlie Mysterio.
 
El infierno me obsesiona, me fascina y me atrae como un abismo negro. Mami, ¿qué será lo que tiene el infienno? Ahora no está tan claro como, por ejemplo en la Edad Media: ahora es borroso. Los límites entre paraíso, purgatorio, infierno y tierra se han difuminado. Y, sin embargo, seguimos imaginándonos innumerables formas de tormentos en serie, como si no nos bastara con la vida pispa. Por eso, el infierno existe en múltiples formas, dependiendo del cerebro que lo concibe. ¿El peor infierno? No sé, tal vez el sufrido por el más recalcitrante ateo. Ahora, arrojaré sobre vuestras cabezas un puñado de avernos, para regocijo de los demonios adictos a este dildódromo que, a su extraña manera, no deja de ser otro infiernito. En fin, como solían decir Pedro Botero y Johnny Storm… ¡Llamas a mí!
 
1) LA CONDENA DE LOS AVAROS. Mañana de domingo en Madrid. De la mano de Nonín, paseo por El Prado y, entre otras cosas, vuelvo a contemplar esa obra maestra inabarcable llamada "El jardín de las delicias" de El Bosco. Esta vez, casi toda mi atención la llamó el castigo de los avaros: durante unos minutos que parecieron horas (¿O fueron horas que parecieron minutos? ¿O fueron segundos que parecieron milenios?) me quedé completamente arrebatado con ese fragmento que, tras el cordón de seguridad, yo veía como del tamaño de un cromo pero que, por un juego de espejos mental, me acabó pareciendo inmenso… hasta el punto de eclipsar al resto del cuadro. Seguro que todos ustedes lo han visto alguna vez, en el panel derecho del tríptico, que representa al Infierno (consecuencia del Paraíso y de la Tierra, los dos primeros paneles): en la esquina inferior derecha, podemos ver un trono de madera en el que asienta sus putrefactas posaderas una atroz "bestia-pájaro" calzada con botijos y coronada con una olla. La "bestia-pájaro" engulle hombres tacaños y los caga por un ano bulboso y semitransparente, dejándolos caer en un pozo negro lleno de vómitos sanguinolentos (que una vieja obliga a potar a un hombrecillo) y monedas defecadas por un un tirillas acuclillado. La pregunta del millón que le haría yo al Bosco ese si estuviera vivo es la siguiente: ¿Los infelices cagados pasaban toda la Eternidad en ese pozo-váter de moneda y vómito o volvían a ser devorados y defecados una y otra vez, ad nauseam, por la "bestia-pájaro"?
cagando tacaños
 
2) EL INFIERNO ESTÁ EN EL PUB DE LA ESQUINA. Noche de viernes en la sala Joy Eslava. Tocan Arab Strap y me siento raro viendo un concierto indie en una sala que asocio a otras cosas: putiferio, perica, pasarelas, crapuleo, eventos empresariales, famoseo serie-B, fiestones mondrigas… Pero en cuanto Aidan Moffat y Malcom Middleton suben a la palestra, a eso de las 20:15, la sala se transforma en un averno slowcore. Cabe recordar que un "arab strap" es una anilla de metal (con correa de cuero) usada para mantener la erección del pene y, a la vez, estimular el clítoris. Y las canciones de Arab Strap (el grupo) son como largos y penosos coitos tristes: nos dejan un regusto rancio y un olor a semen reseso pero, aún así, los seguimos necesitando. En el submundo de Arab Strap el infierno está en el panel central del tríptico: en la Tierra (Escocia, para más señas). Si las criaturas de El Bosco (por lo menos) disfrutaban pecando, los (muy autobiográficos) personajes de Moffat y Middleton sufren el Infierno en el transcurso de sus actos impuros. Para estos artesanos de la sordidez, la vida es una laaaarga sucesión de borracheras chungas, romances mohosos, batacazos sentimentales, cervezas calientes y bajones post coitum. El hecho de que consigan reflejar tan bien esos pequeños infiernos en sus letras/músicas es la única grandeza, el único punto de fuga, el último contacto con los dioses que tiene este par de pobres diablos. El concierto, correcto y virtuoso, como cualquier chow de despedida (tras diez años de lágrimas, el dúo se separa): de mis favoritas sólo tocaron "New birds" y "Fuckin’ little bastards", dejándose en el tintero, por ejemplo, "Act of war" o "The clearing". Otro día, en nuestra sección Cancionero Onírico, leeremos "Dream sequence" (sin duda, su tema más dildodrómico), pero hoy nos quedamos con "The shy retirer", una de los lamentos postmusicales más hermosos jamás paridos sobre el  vicioso e infernal círculo del ocio juvenil:
 
"another bloated disco, another sniff of romance i’ll forget
we promised to ourselves before we came out we’d do something we regret
these people are your friends
this cunted circus never ends
i won’t remember anything you say

i lost my social skills a while ago but no i feel them coming back
my eyes were rolling when we met and now they are perparing for attack
i want to fall in love tonight and for the perfect unbreakable bond
you can be my teenage jenny agutter, swimming naked in a pond
you know i’m always moanin’
but you jumpstart my seratonin
but how d’you know you’ve ever really loved?

but when i feel like this, i know it doesn’t matter
if i wat when i’m not hungy i can feel my face get fatter
then i thin out every weekend and i think that she might want me
but i always slip off my own ‘cause…

i let those feelings haunt me, they control me, but tonight i’m letting go
you’re more then just a photo album, you’re more than what some people let you know
and if we ever make it home, i’ll tell you all the things that shaped me thus;
something forged in a phonebox but lost in a restaurant we’ve got so much to discuss
here, have you tried the blue ones?
i hear he’s got some new ones
sleep is not an option tonight

look at us just stand and stare
look at them just pose and pout
and we’ll all be standing here
until the pigs chuck us out"

disco inferno
 
3) LA EXPERIENCIA DE VIVIR MUERTO. Otro de mis hellraisers de cabecera es el cineasta seudosnuff y autor de mangas nipón Hideshi Hino. Amén de ser autor de los dos filmes más extremos de la serie Guinea Pig (que en los 90 fue fruto de una investigación del FBI por creerse que eran filmaciones de muertes y descuartizamientos reales) este locuelo ha conseguido lo que parecía imposible: bordar algunos de los mangas más espeluznantes del Japón con un trazo caricaturesco, lejos del realismo muzan-e de un Suehiro Maruo. Si en "La serpiente roja" Hino nos  daba su versión de la enfermedad, en "El niño gusano" consiguió superar con creces al Kafka de "La metamorfosis" y en "Panorama infernal" plasmó la tragedia (autobiográfica) de un artista macabro. En su cuarto trabajo publicado en España, "El hombre cadáver", se pone tienno (a su manera) y nos ofrece una alegoría sobre las calderas de la existencia y del amor. En esta obra, el infierno es sólo un doloroso tránsito, un camino de brasas ardientes hacia un nuevo comienzo. El protagonista de este tebeo está clínicamente muerto y es pasto de los gusanos, pero puede andar, moverse y hasta hablar, aunque sea para escupir con su lengua macilenta guarreridas como las siguientes: "La carne se pudre. Los huesos se desmoronan. Y el alma se disipa a los cuatro vientos, como si fuera neblina… Ah… Mi cuerpo se está deshaciendo". Y, como diría Mayra Gómez Kemp, hasta aquí puedo leer.
rascayú, cuando mueras que harás tú...
 
4) SERES VACÍOS. Como colofón a un weekend deliciosamente dantesco, me enfrento al visionado de "El séptimo continente" (Der Siebente Kontinent, 1989), ópera prima de mi admirado (hasta "Caché") Michael Haneke, que abre su Trilogía de la Glaciación Emocional. El director parte de una historia real, el suicidio de una familia de clase media vienesa (papá, mamá e hijita de entre ocho y diez años) para reflejar el vacío espiritual de la vieja Europa. Se diría que, para Haneke, en Occidente no hay ni Infierno, porque el Diablo se ha retirado con una náusea de puro tedio al ver las cosas que hacen las personas. Esas vidas huecas, sostenidas por rutinas mecánicas y deprimentes, sólo pueden desembocar en un suicidio de andar por casa, insignificante, bricolagesco, en las antípodas del heróico suicidio ritual descrito por Mishima en su insuperable relato "Patriotismo". Los padres y la hija de "El séptimo continente", asqueados por una existencia sin fundamento, están de acuerdo en una cosa: irse del mundo porque lo que hay más allá, esa presunta oscuridad eterna, no puede ser peor que lo que están viviendo. Viendo la peli me vino a la cabeza cierta letra de Nacho Canut, apóstol celtibérico de la nada, para Vegetales: "Mi vida me aburre se acabó, esto no mejora yo me voy, el mundo podrá seguir sin mi, nadie notará que yo me fui") si bien, al menos, en el caso de Canut el vaso estaba más lleno, aunque fuera con una agridulce gota de sentido del humor negro. La familia de Haneke no tiene ni eso: avanza dando palos de ciego hasta que, en un momento de oscura lucidez, decide parar y tirar la toalla porque nada importa nada. Son cosas archisabidas para todos los que no fingimos estar ciegos (como la niña de la película) y vemos clarita la fétida decadencia de un Occidente enfermo terminal; pero también es verdad que la belleza gris de algunas imágenes de "el séptimo continente" me llevó hasta el arrebato visual:
-La destrucción de la gran pecera donde flotan peces/símbolo de la situación de la familia protagonista, que nada sin ganas en una rutina asfixiante.
-El pater familias tirando decenas de billetes (todos sus ahorros) por el váter. La imagen me produjo un orgasmo en la retina. Al parecer, en Cannes muchos espectadores abandonaron la sala de proyecciones al ver esta escena que atenta contra el último dios de Occidente.
-El llanto helado de la madre en el túnel de lavado, ante las miradas vidriosas (de peces) del padre y la hija. 
-La manita inerte de la niña, primera víctima del veneno.
-La postal australiana, con una playa lejana, inalcanzable, casi alienígena, como símbolo de una utopía imposible. No hay escapatoria: la cosa está muy podrida y sólo cabe acabar con todo y beguin the beguine… 
-La imagen del padrazo con su mirada muerta clavada en la nieve blanca catódica: representación minimal e hiperconcentrada de varias generaciones de televidentes.
el paraíso perdido 

PIES DE BARRO

November 15, 2006
"Dios llega a ser como somos, para que podamos ser como él es".
William Blake.
 
Distintas figuras de dibujos animados ensayan una danza sagrada a mi alrededor y yo no me puedo mover. Soy como un Gulliver atado en un país de enanos catódicos. Intento con todas mis fuerzas moverme pero no lo consigo, mientras un montón de asquerosas hormigas animadas se postran a mis pies. Al mirar hacia abajo, veo que soy una especie de totem de madera adorado por esos extraños y diminutos cartoons. Y los desprecio por su ignorancia. De pronto, me puedo mover otra vez y grito: "¡Necios, ¿qué hacéis  rezando a ídolos de madera? ¡Ahora vais a morir! ¡En vuestra próxima vida tal vez comprendáis que sólo podéis rezar al Dios del Vacío!" Entonces, empiezo a pisar a los dibujitos animados, comprobando que por dentro tenían carne, sangre, huesos y vísceras. Tras la escabechina cartoonesca me siento de cara a la pared para ofrecer mis oraciones al Dios del Vacío… cuando un pie invisible y gigantesco me pisotea con ira divina hasta convertirme en pulpa.
 
Este sueño es producto de un resfriado y de la relectura desordenada de varios textos de William Blake. Hay, por cierto, quien asegura que toda la obra de Blake está basada en experiencias hipnagógicas, es decir, cosas vistas en el umbral del sueño, figuras proyectadas por una especie de linterna mágica.
and justice for all...
"The Ancient of Days", ilustración/visión de William Blake. 

EL SUEÑO DEL KOAN PRODUCE SATORI

November 13, 2006

En la biblia del budismo zen "Los tres pilares del zen", del roshi Philip Kapleau, dentro del capítulo dedicado a dokusanes de Yasutani roshi con monjes zen occidentales me encontré con el siguiente diálogo:

Estudiante: En su plática de anoche dijo usted que cuando nos fuéramos a la cama no nos separáramos del koan, sino que siguiéramos preguntándonos aun durante el sueño. Me olvido del koan durante el sueño porque sueño mucho. El mundo de los sueños parece ser un mundo totalmente aparte de "¿quién soy yo?" Soñar es una pérdida de tiempo y de energía. ¿Cómo podría evitarlo?

Roshi: Por lo general, la gente activa que tiene poco tiempo para dormir sueña ocasionalmente, mientras que los que duermen mucho tienen cantidad de sueños. Asimismo, aquellos que tienen mucho tiempo libre suelen soñar mucho, como los que duermen tendidos sobre la espalda. Una forma de evitar que sueñes es dormir menos. Te darás cuenta por los dibujos que el Buda reclinado descansa sobre el lado derecho. Por varios motivos ésta es una buena postura para dormir.

¿cómo era tu rostro antes del nacimiento de tus padres?
(El roshi Philip Kaleau iluminando el corazón del bosque). 

Dentro del budismo zen, existe otro libro clave que ahora desempolvo: "Preguntas a un maestro zen" del roshi Taisen Deshimaru. En él se recoge la reveladora entrevista discípulo/maestro que transcribo a continuación:

Pregunta: Cuando me despierto siempre me acuerdo de mis sueños. ¿Debo darles importancia o no?

Respuesta: Usted se acuerda de sus sueños porque su cerebro está fatigado. Todo el mundo sueña. El cuerpo duerme pero el espíritu permanece despierto y sueña. Si el cerebro tiene buena salud, uno olvida sus sueños al despertarse. También se sueña cuando se duerme a medias, y en este caso las impresiones permanecen al despertar. Algunos quieren continuar sus sueños y se levantan fatigados. Hay que olvidarlos, dejarlos pasar, no hay que perseguir el recuerdo de los sueños. 

Pregunta: ¿Cambia algo el hecho de analizar los sueños?

Respuesta: No es necesario.

Pregunta: ¿No tienen ningún valor los sueños?

Respuesta: Los sueños os vuelven complicados. Los shocks y las impresiones de la vida cotidiana, el karma de vuestro cerebro, los shocks registrados por vuestras neuronas aparecen durante el sueño. El zazen también provoca la aparición de las ilusiones de vuestro subconsciente, pero en unas condiciones muy diferentes. Cuando se sueña no se sabe qué se sueña. Tomemos un ejemplo famoso en el Zen: un hombre sueña que se pasea por la calle una noche de invierno. De pronto ve en el suelo una bolsa llena de monedas. ¿Qué hacer? Quiere cogerla pero está firmemente pegada al hielo. Orina sobre el hielo para fundirlo y tira de la bolsa con todas sus fuerzas. Pero ¡ay! ¿De dónde viene ese dolor? El hombre se despierta. ¡En lugar del cielo estrellado ve el cielo de su habitación, sus manos se aferran a sus testículos doloridos y la cama está empapada!
Esto es lo único real del sueño… Cuando se sueña, no se sabe dónde está la realidad. Durante el zazen es fácil saberlo. Se pueden ver las propias ilusiones, el karma, objetivamente. En el sueño todo es confuso: los temores, los impactos, el pasado, las impresiones. Durante el zazen, el espíritu es como un espejo en el que podemos ver reflejado todo el subconsciente. Uno puede darse cuenta de que tal o cual deseo no es tan importante. No se tiene miedo, uno puede observarse a sí mismo. No es lo mismo que el sueño. No hay que apegarse a los sueños, ni siquiera a su recuerdo. Durante el zazen no hay que atarse a los pensamientos ni correr detrás de las ilusiones. Hay que dejar pasar, dejar pasar… Surge la semilla de un pensamiento, después otra… Hay que dejar pasar… Después del zazen podemos sentir que el cerebro está claro, tranquilo. Los sueños tienen la misma misión pero no es preciso acordarse de ellos. Es mejor olvidarlos.

MU! 
(El roshi Taisen Deshimaru haciendo zazen).  

EL TREN DE LA DROGA

November 10, 2006
"Mi viejo solía decirme antes de palmar que no persiguiera autobuses ni mujeres, porque siempre los perdería".
Don Johnson a Mickey Rourke en  "Dos duros sobre ruedas".
 
El sueño comienza conmigo llegando al intercambiador de Moncloa. Tengo que coger un autobús para llevar una bolsa llena de metadona a "Horizontes abiertos", un centro de desintoxicación de drogadictos de Cercedilla. Pero llego al andén y el bus que me corresponde se va y me quedo en tierra. Corro detrás de él y le hago señas al conductor, pero él me mira con frialdad y no para. Escupiendo maldiciones, me acerco a la taquilla para preguntar cuándo sale el próximo bus y me dicen que no hay otro hasta el año que viene, así que decido coger un cercanías. Voy corriendo hasta el subterráneo donde se encuentran los andenes y me subo a un tren para Cercedilla que está a punto de salir. Arranca y va muy rápido, me da vértigo y en lugar del paisaje veo rayas borrosas. Pasa un tiempo indefinido y el tren se detiene… pero me he pasado de parada y estoy en un pueblecito en las afueras de Barcelona. Mierda. Voy a la taquilla y pregunto cuándo sale el próximo tren para Cercedilla y me dicen que yo tengo prohibido coger más trenes hasta el mes que viene. Me da mucha pereza tener que dormir tan lejos de mi casa, en un hotel, todos estos días, pero es lo que toca. Vagabundeo por el pueblo oscuro, mas no encuentro fonda: todas las puertas están cerradas. Paseo por el puerto y me encuentro a Nono. Le pido que lleve por mi la bolsa de metadona a Cercedilla, porque yo no puedo viajar hasta dentro de un mes. Me dice que vale, pero que la acompañe a la estación subterránea. Vamos hasta allí, sacamos el billete en la taquilla y corremos, porque el tren sale dentro de cuatro minutos y ya está apareciendo por el túnel de la estación. Meto a Nono en el tren-bala, que sale disparado, y vuelvo al pueblo a buscar un lugar donde dormir ahora que ha amanecido. Pero las puertas siguen cerradas.
peor kel jaco   
Estructura molecular del matarratas llamado metadona (C21H27NO). 

LA VIRGEN DE LOS ESCORPIONES

November 8, 2006

"En otros tiempos, existían ejercicios para que uno aprendiera a gobernarse a sí mismo. Epicteto afirmaba que uno debería poder mirar a una joven hermosa o a un muchacho bello sin sentir deseo por ella o por él. Para conseguir esto era preciso convertirse en un maestro de uno mismo". Michel Foucault.

 preteen sex symbol

Un ángel preadolescente ilustraba la carpeta original de "Virgin killer" (1978), uno de los álbumes más celebrados del grupo de "hard rock" alemán Scorpions. Una lolita que, con sus alitas recién cortadas, se ha dejado caer por la sección Dreamgirls de este dildódromo. Como buena venus (del cristal roto), esta niña de entre ocho y diez años simboliza la belleza erótica unida a la pureza, el ademán dulce e inocente que tan difícil es de encontrar en la mujer adulta (e incluso en la no adulta) contemporánea. Tal vez por ello resulta tan hermosa la inocencia, la bondad extrema, en el rostro de una chica ya crecidita: no puede haber mayor afrodisíaco que una mujer que contradiga con su simple existencia (casi) todas las tesis weiningerianas. Y en el extremo opuesto, la porno star, reina del antimorbo.

La carátula fue, al parecer, aprobada por la banda y por la discográfica. Luego llegó el escándalo, aunque lo fuerte no era la foto de la niña en sí (que en su día era legal y aún hoy lo sigue siendo en muchos países: el sexo de la niña permanece oculto tras las grietas) sino el título "Virgin killer" estampado sobre la imagen de la cría con el coñito rajado. Scorpions declararon que fue idea de Polydor, para aumentar las ventas del disco… y viceversa. Lamentablemente, el cruce de acusaciones desembocó en una segunda edición del disco en la que se nos daba bestia por bella, cambiando la foto de la bambina por una espantosa instantánea del grupo Scorpions. Lo que nos interesa es la carátula original, la carne infantil sobre fondo negro, el enigmático gesto de la niña aria mirando al fotógrafo con una mezcla perfecta de satisfación, tranquilidad, dulzura y desafío. No hay rastro de pudor o vergüenza. Tampoco indicios de  arrepentimiento. Esa sutil sonrisa, debería inspirar más tesis que la sobrevalorada Gioconda (al parecer, lo de la musa de Leonardo -un genio que, por cierto, era muy "amigo de las niñas"- no fue más que la mueca animal de una hembra preñada). Pero, por encima de todo, merece un aplauso y una ola la caprichosa postura de esta sex symbol para pedojevis, que nos deja admirar su piececillo y su adorable carne, mancillada con crueldad extrema por la mano del artista, que ha apartado de nuestra vista los labios vaginales de la criatura con un efecto de "cristal roto" que hoy se puede hacer en unos segundos con cualquier Photoshop, pero que en su día le debió costar un triunfo.

En cuanto a "Virgin killer", la canción, hay que reconocer que no está nada mal… para ser de Scorpions. La música es un trallazo metálico tope macarra, y la letra casi podría ser de Whitehouse o de Suicide. Ambas salieron de la greñuda cabecita de Ulrich Roth, uno de los guitarristas de los escorpiones. Reproduzco aquí el estimulante (y, sí, también onírico) texto para que el lector dildodrómico se haga una idea del efecto que producían esas palabras en combinación con la imagen de la ninfa de la carpeta. Léase con muñequera de pinchos, poniendo cuernecitos.

"Cry like you feel,

Try like you feel, feel it…!

Try to escape,

Cry to escape, escape it…!

It’s so hard to run away

He’s a virgin killer…

No, no, no, can’t you see?

No, no, no, can’t you see?

You’re a demon’s, you’re a demon’s,

You’re a demon’s desire!

Death on the screen,

Sadistic magazines, watch out

Suicides ev’ryday,

Political ways, get it

Well, you can’t find new ways…

But he’s a virgin killer…

No, no, no, can’t you see?

No, no, no, can’t you see?

You’re a demon’s, you’re a demon’s,

you’re a demon’s desire!

Garbage in the streams,

A-bombs in your dreams, look out

Sharks in the pictures,

Exorcist prescriptions, forget it

Try to get away from that,

Cos he’s a virgin killer…

No, no, no, can’t you see?

No, no, no, can’t you see?

You’re a demon’s, you’re a demon’s,

You’re a demon’s desire!" 

horreur

SUEÑO Y CARÁCTER EN LA INDIA

November 6, 2006

Así como Weininger relacionó sexo y carácter en su inmortal y controvertido clásico, también es posible relacionar sueño y carácter, aunque para ello haya que echar mano no ya de filósofos malditos alemanes, sino de antiguos y sagrados textos del hinduismo. Dentro de estos escritos, existen cuatros colecciones esenciales de himnos, con sus partes poéticas y sus fórmulas ceremoniales. El cuarto de estos libros, llamado Atharva-Veda (que en sánscrito, viene a significar "conocimiento ígneo"), trata de lo que, para entendernos, podríamos llamar fórmulas mágicas y encantamientos. Estos libros eran manejados por la casta sacerdotal y estaban considerados obras de un solo autor: Vyasa, encarnación del dios Vishnú. Cabe recordar que los Arios miraban a la medicina y a los doctores con desprecio y que, por el contrario los Brhamins o sacerdotes eran la casta dominante (por ejemplo, podían  tomar como esposa a la mujer de cualquier hombre de las otras castas con solo cogerla de la mano). Pero pasemos ya a leer la 68ª Pariçishta del Atharva Veda, donde se clasifica los sueños según distintos temperamentos.

"LAS PERSONAS DE TEMPERAMENTO BILIOSO, incluso si han nacido bajo el signo de la luna, son de naturaleza ardiente; en sueños, ven paisajes amarillos como el oro y, en estos paisajes, templos y multitudes que tienen el resplandor amarillo de la bilis, campos llenos de flores rojas de Khadira, una tierra árida y de agua pura, matorrales, lianas y árboles secos, un gran bosque en llamas. Ven también vestidos hechos jirones y cuerpos ensangrentados, (imágenes de) divinidades ardiendo o sufriendo otros daños, una luna roja, o bien respiran perfumes. Y, sobre todo, van engalanados, beben agua en abundancia, en los ríos y estanques, en la orilla de los bosques o en los chorros que brotan de una fuente. Como padecen calor y buscan el fresco, se bañan, beben, disputan y sienten dolor. Las mujeres se burlan de ellos, les agotan, los hostigan. Así pueden identificarse los biliosos, con ayuda de los sueños sintomáticos de su temperamento (I, 13, s.).

LAS PERSONAS DE NATURAL FLEMÁTICO están siempre hambrientas y alteradas. En sus sueños ven un delicioso bosquecillo de sándalos, Butea Frondosa en flor, bosques de lotos, ríos límpidos, de aguas claras, abundantes y frescas, cubiertos a veces de niebla, enormes masas de nieve, cuernos de la abundancia que vierten perlas y joyas, pericarpios y tallos de lotos. Ven jabalíes, pájaros, búfalos, gacelas y elefantes de tiro, así como cisnes que surcan una nube sembrada de estrellas. Además, a los rayos inciertos de la luna, que tiene la blancura de leche de vaca o del jazmín y el brillo de las aguas puras, ven formarse, en el cielo, blancos nenúfares en plena floración. Ven un cisne, el puro resplandor lunar, templos espléndidos y frutos exquisitos, montones de flores para las ofrendas, grandes edificios, brahmanes que pronuncian las palabras del sacrificio, leche  cuajada, leche duce y ambrosía, mujeres ungidas de perfumes, bien vestidas y engalanadas, plantas azucaradas amarillas o blancas; todo esto, a menudo y en gran cantidad. Tales son los sueños que ven los hombres de naturaleza flemática (I, 29 s.).

En sueños, LOS HOMBRES DE TEMPERAMENTO SANGUÍNEO ven paisajes donde (las nubes) han sido barridas por el viento, montes, terrenos y bosques donde (soplan) los huracanes, muchas estrellas y planetas oscurecidos, el disco de la luna privado de sus rayos, la bóveda celeste cubierta de espesas nubes de diversos colores, que circulan en líneas continuas, bandadas de pájaros errantes, gacelas y pastores agitados. O bien las nubes, las montañas, los bosques y los bosquecillos se desplazan, chocan, corren o caen desde las alturas. Los hombres de temperamento sanguíneo ven esto en sueños (I, 44 s.)".

Ganesh puja

Un Brahmin venerando a Lord Ganesha, el Dios elefante. 

Litografía de Madame Belnos, publicada en 1851.

(Cortesía de Phillips Antiques, Mumbai).