LA VIRGEN DE LOS ESCORPIONES
"En otros tiempos, existían ejercicios para que uno aprendiera a gobernarse a sí mismo. Epicteto afirmaba que uno debería poder mirar a una joven hermosa o a un muchacho bello sin sentir deseo por ella o por él. Para conseguir esto era preciso convertirse en un maestro de uno mismo". Michel Foucault.

Un ángel preadolescente ilustraba la carpeta original de "Virgin killer" (1978), uno de los álbumes más celebrados del grupo de "hard rock" alemán Scorpions. Una lolita que, con sus alitas recién cortadas, se ha dejado caer por la sección Dreamgirls de este dildódromo. Como buena venus (del cristal roto), esta niña de entre ocho y diez años simboliza la belleza erótica unida a la pureza, el ademán dulce e inocente que tan difícil es de encontrar en la mujer adulta (e incluso en la no adulta) contemporánea. Tal vez por ello resulta tan hermosa la inocencia, la bondad extrema, en el rostro de una chica ya crecidita: no puede haber mayor afrodisíaco que una mujer que contradiga con su simple existencia (casi) todas las tesis weiningerianas. Y en el extremo opuesto, la porno star, reina del antimorbo.
La carátula fue, al parecer, aprobada por la banda y por la discográfica. Luego llegó el escándalo, aunque lo fuerte no era la foto de la niña en sí (que en su día era legal y aún hoy lo sigue siendo en muchos países: el sexo de la niña permanece oculto tras las grietas) sino el título "Virgin killer" estampado sobre la imagen de la cría con el coñito rajado. Scorpions declararon que fue idea de Polydor, para aumentar las ventas del disco… y viceversa. Lamentablemente, el cruce de acusaciones desembocó en una segunda edición del disco en la que se nos daba bestia por bella, cambiando la foto de la bambina por una espantosa instantánea del grupo Scorpions. Lo que nos interesa es la carátula original, la carne infantil sobre fondo negro, el enigmático gesto de la niña aria mirando al fotógrafo con una mezcla perfecta de satisfación, tranquilidad, dulzura y desafío. No hay rastro de pudor o vergüenza. Tampoco indicios de arrepentimiento. Esa sutil sonrisa, debería inspirar más tesis que la sobrevalorada Gioconda (al parecer, lo de la musa de Leonardo -un genio que, por cierto, era muy "amigo de las niñas"- no fue más que la mueca animal de una hembra preñada). Pero, por encima de todo, merece un aplauso y una ola la caprichosa postura de esta sex symbol para pedojevis, que nos deja admirar su piececillo y su adorable carne, mancillada con crueldad extrema por la mano del artista, que ha apartado de nuestra vista los labios vaginales de la criatura con un efecto de "cristal roto" que hoy se puede hacer en unos segundos con cualquier Photoshop, pero que en su día le debió costar un triunfo.
En cuanto a "Virgin killer", la canción, hay que reconocer que no está nada mal… para ser de Scorpions. La música es un trallazo metálico tope macarra, y la letra casi podría ser de Whitehouse o de Suicide. Ambas salieron de la greñuda cabecita de Ulrich Roth, uno de los guitarristas de los escorpiones. Reproduzco aquí el estimulante (y, sí, también onírico) texto para que el lector dildodrómico se haga una idea del efecto que producían esas palabras en combinación con la imagen de la ninfa de la carpeta. Léase con muñequera de pinchos, poniendo cuernecitos.
"Cry like you feel,
Try like you feel, feel it…!
Try to escape,
Cry to escape, escape it…!
It’s so hard to run away
He’s a virgin killer…
No, no, no, can’t you see?
No, no, no, can’t you see?
You’re a demon’s, you’re a demon’s,
You’re a demon’s desire!
Death on the screen,
Sadistic magazines, watch out
Suicides ev’ryday,
Political ways, get it
Well, you can’t find new ways…
But he’s a virgin killer…
No, no, no, can’t you see?
No, no, no, can’t you see?
You’re a demon’s, you’re a demon’s,
you’re a demon’s desire!
Garbage in the streams,
A-bombs in your dreams, look out
Sharks in the pictures,
Exorcist prescriptions, forget it
Try to get away from that,
Cos he’s a virgin killer…
No, no, no, can’t you see?
No, no, no, can’t you see?
You’re a demon’s, you’re a demon’s,
You’re a demon’s desire!"

