EXILIO EN LA ESCALERA VIEJA
Hoy me desperté contento. En la recta final de la mañana, poco antes de volver a la realidad, soñé que subía por una oscura, destartalada y polvorienta escalera, feliz, pensando en que, al llegar al último piso del viejo caserón, podría escuchar varias canciones del disco “Exile on main street” de los Rolling Stones. Este grupo no es santo de mi devoción, es más, ahora me parecen un puñado de teleñecos viejos. Pero, Dios mío, cómo me gusta ese disco. En el sueño alcanzaba un clímax simplemente recordando las melodías en mi mente: no llegaba a poner el disco. En mi cabeza, sonaban entremezcladas canciones como “Rip this joint”, “Torn & Frayed” o “All down the line”. Pero había dos que brillaban con luz propia en mi cerebro e iluminaban la vieja escalera de madera apolillada: “Shine a light” y “Sweet Virginia”.
De “Shine a light” sonaba el fragmento final:
“Angels beating all their wings in time
With smiles on their faces
And a gleam right in their eyes
Thought I heard one sigh for you
Come on up, come on up, now
Come on up, now
May the good lord shine a light on you
Make every song you sing your favourite tune
May the good lord shine a light on you
Warm like the evening sun”
Mientras que “Sweet Virginia” sonaba enterita, en todo su decadente esplendor:
“Wading through the waste stormy winter
And theres not a friend to help you through
Trying to stop the waves behind your eyeballs
Drop your reds drop your greens and blues
Thank you for your wine, california
Thank you for your sweet and bitter fruits
Yes, Ive got the desert in my toenail
And hid the speed inside my shoe
But come on come on down sweet virginia
Come on honey child I beg of you
Come on come on down you got it in you
Got to scrape that shit right off your shoes”
Cuando desperté, me duché rápidamente, pero las canciones seguían pegadas a mis neuronas y tuve que pinchar por enésima vez mi vinilo de “Exile on main street”. Esos sonidos me parecieron más hermosos que nunca y entonces recordé una frase que leí en cierto libro de sueños cuyo título he olvidado: “Soñarse escuchando una música hermosa insinúa que pronto llegarán los éxitos esperados”. A ver si es verdad…

