Marzo 9, 2007

INLAND EMPIRE vista por El Zurdo

Película dildodrómica donde las haya (por la cosa onírica -más en concreto, onírico/pesadillesca-) y que, al menos en mí, ejerció el efecto de una droga fuerte. Un bad trip. Very bad. Supongo que hay momentos anímicos en que uno no debe ingerir determinadas sustancias.
Contribuyó a ello también el mal rollo del cine (el LUCHANA, con un portero mondrigón no menos pesadillesco, sin papeles informativos sobre el film, con un horario erróneo -llegué con media hora larga de antelación porque, según parece, la peli no empezaba a y cinco sino a y veinte-, la refrigeración de la sala a tope y el día ventoso tirando a polar a la salida). Volví a casa tiritando y tambaleándome, con todas mis paranoias a flor de piel, a punto de ser atropellado en un par de ocasiones y de caerme rodando por las escaleras de mi casa en mi ascensión al calor del home.
Es una película importante (nada que fuese irrelevante me habría resultado tan demoledor) pero espero no volverla a ver jamás. Como dicen en un momento de la trama, hay algo maldito en todo esto…

Ya estamos en paz. Lynch me estimuló con TWIN PEAKS al punto de animarme a concluir mi novela LA CANCION DEL AMOR (medio aparcada desde hacía años), me fascinó con BLUE VELVET y me indignó con el rollo oenegero de EL HOMBRE ELEFANTE (también me dio gustito en mis partes más freakies con CABEZA BORRADORA y me durmió con CARRETERA PERDIDA-). Con INLAND EMPIRE me lleva al colmo de la rotura.

Archivado en la categoría: Durmientes invitados

.