“¿Te acuerdas cuando bebíamos agua?”
Un anuncio de Casera.
Aún soy adolescente y vivo en mi casa de Galicia con mi familia. De pronto, suena el timbre: es un agente del Círculo de Lectores, que quiere hacernos socios como sea. Primero intenta convencer a mis padres y a mi hermana y, aunque ellos rechazan sus ofertas una y otra vez, él sigue erre que erre, hablando de las ventajas del Círculo. Pasa el tiempo y la situación es ya insostenible: son altas horas de la madrugada y ni él se va ni mi familia lo echa. Así que les digo que me lo dejen a mí y lo llevo a mi habitación. Allí, sin dejarlo hablar, le enseño mi biblioteca, llena de libros con pastas de piel negra y páginas blancas. Me dice que no tiene ese tipo de libros, pero sí otros muy interesantes de Alberto Vázquez Figueroa. Le contesto que no, que en esta casa sólo leemos libros en blanco. Entonces, me cuenta que, además, disponen también de las últimas novedades musicales y yo le pongo, a un volumen ensordecedor, el disco perdido de Tony M, un mediocre rapper protegido de Prince que acabó denunciándolo por no pagarle parte de los royalties de su disco “Diamond and Pearls”. A el hombre del Círculo le cae sangre por un oído, pero continúa con su sonrisa y, gritando por encima de la música, me pregunta qué música suelo escuchar. Yo le contesto que sólo me gustan Michael Jackson y Prince, pero que ya tengo todos los discos de ambos y de todos sus “satélites”, bootlegs incluídos. Le enseño mi colección de vinilos, que guardo embutida en medio del doble ventanal, entre cristal y cristal. Como llueve mucho, algunos discos están mojados y mohosos y huelen a humedad. Le pregunto: “¿A quién prefieres, a Michael Jackson o a Prince? Si respondes correctamente, me hago socio del Círculo”. Él me contesta que le gustan los dos, pero que prefiere a Bobby McFerrin y su canción “Don’t worry be happy”. Yo le doy dos sonoros bofetones en premio por su respuesta y él cae al suelo. Pero ni así se va: sigue con una sonrisa profiden congelada en su cara y me dice: “Llevo aquí mucho tiempo hablando y tengo mucha sed, no aguanto más… Por favor, ¿me podrías traer una cerveza fría?”. Yo asiento y voy a la cocina a por un par de cervezas Estrella Galicia, una llena y otra vacía.

Le doy la vacía y me bebo la llena de un trago, echando un largo eructo al final. Es la gota que colma el vaso. “¡Dame una cerveza llena!”, exclama con lágrimas en los ojos. Le contesto que para él sólo hay cascos vacíos. “¡Pues me voy!”, grita. Antes, pasa a cambiarse de traje a la habitación de mis padres, y yo le advierto: “No puedes usar el secador”. Cuando se ha cambiado, el hombre del Círculo abre el doble ventanal y se marcha por el tejado. Yo voy a la sala de estar y le digo a mi familia: “Cuando queráis os podéis acostar, que ya me he librado de ese pesado”. Luego me encierro en mi habitación, saco el “Bad” de Michael del doble ventanal y lo pongo sobre el giradiscos. La aguja limpia el moho de los surcos y el disco suena mejor que nunca. Decido escucharlo unas cuantas veces y, después, poco antes de que amanezca, ya pondré el “Batman” de Prince.
El yin-yang representa el principio de los opuestos, el equilibrio que debe existir en todas las cosas para que el universo fluya con armonía. Todo es dual, todo está lleno de fuerzas contrarias pero complementarias. Día/Noche, Bien/Mal, Masculino/Femenino… Luz/Sombra.

Línea de Sombra acaba de dar a luz a su propio opuesto luminoso. Se llama Luminar XXI, en claro homenaje a esa suerte de espacio virtual para elites que Jünger visionó en 1977, en su masterpiece Eumeswil, mucho antes de la existencia de Internet, el ciberespacio de las masas. Luminar XXI no es un blog, es un metablog integrado por diferentes entidades que promete transformarse, post a post, en un nuevo e inmenso ventanal hacia la luz.

Paralelamente al nacimiento de Luminar XXI, Línea de Sombra, como cada trimestre, renace de sus cenizas con una nueva actualización, llena de rayos, truenos y tinieblas. Metafísica del Spam, El Asco, Los Cartujos, Ignatius y la quinta entrega de Momentos Cafexpan son los hiperreales contenidos de esta exquisita ensalada de sombras, a la que sólo le falta ser aliñada con un puñado de ojos alucinados. Se admiten donativos…
A menudo sueño con casas en ruinas, con viejos edificios abandonados, devastados por el paso del tiempo y las inclemencias del espacio. Sueño que vivo en un mundo postapocalíptico, que soy el último superviviente de una gran catástrofe, que me encuentro mortalmente SOLO. En ese mundo fantasmal e irreal como la muerte misma, las construcciones destruidas son cadáveres exquisitos de sobrecogedora belleza. Proyecciones arquitectónicas de un paisaje interior, en las que el alma se ve reflejada como en un espejo-cuerpo que envejece, que se arruina, que camina hacia la atomización sin prisa ni pausa.

O, como dice el diccionario de símbolos sagrados de Cirlot: “En la casa, por su carácter de vivienda, se produce espontáneamente una fuerte identificación entre casa y cuerpo y pensamientos humanos (o vida humana), como han reconocido empíricamente los psicoanalistas. Ania Teillard explica este sentido diciendo cómo, en los sueños, nos servimos de la imagen de la casa para representar los estratos de la psique. La fachada significa el lado manifiesto del hombre, la personalidad, la máscara. Los distintos pisos conciernen al simbolismo de la verticalidad y del espacio. El techo y el piso superior corresponden, en la analogía, a la cabeza y el pensamiento, y a las funciones conscientes y directivas. Por el contrario, el sótano corresponde al inconsciente y los instintos (como en la ciudad, las alcantarillas). La cocina, como lugar donde se transforman los alimentos, puede significar el lugar o el momento de una transformación psíquica en cierto sentido alquímico. Los cuartos de relación exponen su propia función. La escalera es el medio de unión de los diversos planos psíquicos. Su significado fundamental depende de que se vea en sentido ascendente o descendente. Por otro lado, como decíamos, también hay una correspondencia de la casa con el cuerpo humano, especialmente en lo que concierne a las aberturas, como ya sabía Artemidoro de Daldi”.

Presento aquí, en la nueva sección dildodrómica “Galería terminal”, la primera exposición virtual de casas muertas. Una selección de las decenas y decenas de fotografías que tomé este verano en Galicia. En Galicia, y no en otro sitio, porque (especialmente el noroeste) es una región rica en cadáveres arquitectónicos, debido a la baja densidad de población y al estado de semiabandono de muchos pueblos y ciudades. Ciertas localidades de la costa noroeste son como pueblos fantasma y, en los largos paseos que he dado por ellas, me he sentido como en esos sueños llenos de escombros, en los que formo parte de una elite de un solo hombre: el último ser humano que camina sobre la faz de la tierra, contemplando melancólico las ruinas de su propia (y ya totalmente ajena) civilización.

PARA ENTRAR A MORIR

ESQUELETO DE UNA CELDA

…Y ALLÍ, EN SU PALACIO DE PIEDRA Y HIEDRA, FUERON FELICES Y COMIERON LOMBRICES

CASACANTILADO

AQUÍ VIVÍA YO (CUANDO ESTABA VIVO)

LOS VEGETALES DEVORAN MI CUERPO

ANTESALA DEL CAOS

QUELLA VILLA ACCANTO AL CIMITERIO

INTERIOR DE UN DESASTRE

LA CASA DEL PANTANO

VENTANA RASGADA

TODAS LAS LUCES SE ACABAN APAGANDO