“LEO ES PARDO” (Iván Zulueta, 1976)
“La nueva Leo se deja caer en la cama. Su mirada no está posada sobre nada concreto. Si acaso, y fugazmente, sobre la luna que pretende salir en este anochecer de verano. Buenas noches, Leo”.
Así termina el guión cinematográfico del cortometraje “Leo es Pardo” (Iván Zulueta, 1976). Ahora que ya sabemos cómo acaba, podemos ver tranquilamente el film: un chute onírico en 16 mm. cuyos efectos duran casi diez minutos, que pueden parecer diez días, diez horas o diez segundos: ya se sabe que aquí, en la dimensión de los sueños, no existe el tiempo:
