“Me he preguntado con frecuencia si la mayoría de la humanidad se detiene alguna vez a reflexionar sobre la inmensa importancia que tienen de vez en cuando los sueños, y el oscuro mundo al que pertenecen. Mientras que la mayor parte de nuestras visiones nocturnas no son quizá más que vagos y fantásticos reflejos de nuestras experiencias cuando estamos despiertos –al contrario de lo que afirma Freud con su simbolismo pueril–, hay sin embargo algunas otras cuyo carácter extramundano y etéreo no permite una interpretación ordinaria, y cuyo efecto vagamente apasionante y preocupante sugiere posibles vislumbres fugaces de una esfera de existencia mental no menos importante que la vida física, pero separada de ella por una barrera casi infranqueable. Mi experiencia no me permite dudar de que el hombre, cuando pierde la conciencia terrena, realmente habita durante algún tiempo en otra vida incorpórea de naturaleza muy diferente a la de la vida que conocemos, de la cual, cuando despierta, sólo perviven los recuerdos más insignificantes y más confusos. De esos recuerdos borrosos y fragmentarios podemos deducir mucho, pero comprobar poco. Podemos suponer que en sueños la vida, la materia y la vitalidad, tal como el mundo entiende tales cosas, no son forzosamente constantes; y que el tiempo y el espacio no existen tal y como nosotros los comprendemos cuando estamos despiertos. A veces creo que esta vida menos material es nuestra más auténtica vida, y que nuestra vana presencia sobre el globo terráqueo es en sí misma un fenómeno secundario o meramente virtual”.
H.P. Lovecraft

*El sueño (Salvador Dalí, 1937).
EL ACTO DE DORMIR ES UNA ESPECIE DE MONSTRUO SOSTENIDO POR LAS MULETAS DE LA REALIDAD*
EL DISCÍPULO DE MERLÍN
Canción escrita por Rodrigo García y José María Guzmán.
Interpretada por Solera.

“Yo me siento solo algunas veces
y miro alrededor contemplando el sol,
terminando por soñar.
En quimeras que no podrán nunca
cambiar mi parecer, mi forma de pensar
y encontrarme un nuevo amor.
Sueño con un duendecillo
que dice que viene de una antigua corte,
que conoce al rey Arturo
y que es discípulo de Merlín.
Y empieza a jugar con mi mente tal vez y se burla
con su risa agria y carcomida,
gozne de metal, cubierto por orín.
No me deja meditar.
Siempre, antes de marcharse,
cuenta una leyenda para entretenerme,
y al final me recomienda
para eludir la preocupación
usar las que llama “las tres medicinas del hombre”:
la mujer, la música y el vino.
Y con esta razón me vuelvo a recobrar
y a vivir la realidad”.
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ECLOSIÓN
“La oscuridad es tan esencial como la luz para nuestro bienestar biológico”.
Verlyn Klinkenborg
Me despierto en una habitación cuyas paredes, techos y suelos están forrados con espejos. Estoy en pelotas sobre una camilla, rodeado de potentes lámparas con focos redondos que me llenan de luz y calor. Me miro y siento un latigazo de grima: alguien ha depilado, afeitado o extirpado todos y cada uno de los pelos de mi cuerpo mientras dormía. Me levanto de la camilla y, al mirarme al espejo me confundo con un maniquí viviente. Pero soy yo. Y sobre mi vientre, rodeando el ombligo, me han pintado un perfecto círculo rojo. Me siento en el suelo y, doblando mi espina dorsal, acerco la cabeza al ombligo, tratando de ver qué pasa con él, preguntándome cuál es el motivo de que ese enigmático círculo esté ahí y no en cualquier otra parte de mi anatomía. Me palpo la zona y noto como un bulto blando dentro del ombligo. Lo toco más y me pica. Meto el dedo en el interior de mi profundo ombligo y atravieso la piel con la uña. No duele. Rozo por fin el bulto, que es gelatinoso y escuece al tocarlo. Tengo un deseo instintivo de sacarlo hacia fuera, así que, aunque pica mucho, lo agarro y tiro. Al extraerlo siento como si me arrancaran una tripa, pero sigo tirando hasta que sale una bolita blanca llena de venas rojas. Cuando no puedo tirar más, la suelto y se queda pegada al ombligo. Alrededor, brotan unos minúsculos pelos y, entonces, la bolita gira y me mira. Al fin, comprendo entre náuseas que la bolita es un globo ocular de iris marrón inyectado en sangre. Y los pelitos, obviamente, son sus pestañas.
Poco a poco, comienzo a recibir imágenes a través de ese ojo, que al principio se deslumbra con la luz de los focos de quirófano multiplicada por los espejos. Parpadeo con el ombligo y me siento descoordinado por mi nueva visión triple. Me levanto y doy unos cuantos tumbos por la sala… y entonces lo veo en el espejo que refleja otro espejo: un nuevo círculo rojo pintado sobre mis nalgas. Con una mezcla de horror y curiosidad, me echo la mano al culo, pero en principio no noto nada. Sigo palpándome la zona y luego exploro el ojete, que ya empieza a picar. Así que me meto el dedo anular de la mano derecha en el recto y noto ya la superficie gelatinosa del nuevo globo ocular, que duele al contacto con la uña. Esta vez, la cosa es más fácil y menos dolorosa. Como un miniparto anal. Me pongo en cuclillas con las piernas abiertas y vigilo la operación que se refleja en el suelo de espejo: me veo a mí mismo hurgando con los dedos en el culo y sacando otra esferita blanca y venosa, que, al ser extraida, se pega al ojete, del que ya crecen pestañas. Luego, el ojo gira y muestra su iris… azul. (”Uno de cada color, como el Duque Blanco”, pienso con una náusea de asco y miedo). Me pongo en pie y mi visión, ahora multiplicada por cuatro, es aún más desquiciada. Las nalgas se han abierto, transformándose en sendas cartucheras para facilitar la visión del ojo del ojete. “¿Cómo voy a sentarme ahora?”, me da por pensar. Y lo que es peor: “¿Cómo voy a cagar?”
Sigo dando tumbos por la sala, probando los nuevos ojos, cuando noto el picor en los sobacos al mover los brazos para caminar. Con un terrible presentimiento, me acerco a una de las paredes de espejos y levanto los brazos. Mis sospechas se confirman: en el centro de cada axila, hay un círculo rojo pintado con pulso de cirujano sobrio. Me los saco rápidamente, sin dolor, porque el cuerpo me lo pide. Aaaargh, me ciega tanta luz. Los brazos ahora no se bajan. Se mueven solos hacia atrás y, con un “crack” indoloro, se transforman en una especie de aletas para dejar los ojos al descubierto. Me miro al espejo y mi aspecto me horroriza hasta el punto de hacerme perder el conocimiento.
Despierto con sensación de resaca, me levanto del suelo y doy vueltas por la sala probando todos los ojos jajaja y me mareo y me empiezan a hacer gracia jajajaja veo todo multiplicado por seis jaja qué bueno, giro mirando todo y me veo por la sala de espejos jajajaja qué risa marialuisa jajajajaja ahora noto un picor en la tapa de los sesos voy a ver si sale otro ojo de ahí jaja sí otro círculo jaja grande jaja no lo había visto jajajaja me doy de cabezazos contra la pared a ver si sale el ojitoooo jajajaj el espejo se rompe y la cabeza se abre y asoma una membrana rosada y la rompo y sale otro globo ocular grande jajaja y ahí brotan las pestañaaaas, sí jajaja ahora lo puedo ver en el espejo del techo jajajaja mucha luuuuuuz me duele, quiero oscuridad, no soporto más luuuuz así que agarro un trozo de espejo que tiene punta afilada y voy a ver si consigo menos luz pinchando mis ojuelos jajaja y ¡chof! uno pinchado ¡chof! y otro ¡chof! y otro y ¡chof chof chof! aaaaah qué alivio… me he dejado sólo el ojo del culo, uno es suficiente y mejor ese porque me hace más risa jajajaja, pero al tener sólo uno y ahí abajo no ando bien descompensado estoy y tropiezo y me caigo de culo y ¡chof! aplasto el otro ojo y ahora no veo nada de nada, todo está oscuro jajaja pero da igual doy palos de ciego por la sala y piso cristales y me caigo otra vez y me doy contra las paredes y es divertido jajaja pero sí que oigo jaja y suena como un ruido metálico como de compuerta abriéndose y luego unos pasos raros como de muchos pies descalzos jaja y luego palabras de otro idioma que no entiendo pero me hacen reír jajajjaja todo me hace reír sobre todo esa voz gutural como pronunciada por 15 bocas jaja y dice jajajja cosas extranjeras que no entiendo pero son graciosas jajajajajajajajajajajajajajajaja
< "Jefe, ha vuelto a ocurrir, la mutación iba bien, pero cuando ya le habían salido todos los ojos y antes de que empezaran a brotar las bocas y los tentáculos, el terrícola ha perdido el juicio. Se ha autolesionado y tiene heridas graves, así que voy a matarlo y a limpiar y reparar la sala mientras me traen otro especímen. Al siguiente le administraré un calmante antes de implantarle las huevas, para aliviar los efectos psíquicos de la transformación">.
No entiendo nada jajaja pero suena gracioso y jajaja y oigo “¡flash!” y noto una descarga eléctrica y me jajajaja me muero, o sea, me despierto en mi habitación de paredes blancas sin espejos. A pesar del sueño, creo que aún conservo cierta cordura: al menos, ya no me río. Me levanto, entro en el cuarto de baño, enciendo la luz y me miro al espejo: para bien o para mal, sólo tengo dos ojos y mi cuerpo sigue siendo peludo. Ni rastro de círculos rojos. Me pica el ombligo y me lo rasco pero, al meter el dedo en su interior, sólo saco una gris pelota de pelusilla umbilical.
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LUZ BLANCA / SUEÑOS BLANCOS
“Era como para volarse la tapa de los sesos. No comíamos. Estábamos pasadísimos de vueltas. Todo el mundo estaba en los huesos. Yo perdí veinte kilos. Y no dormíamos. El efecto de pasar tanto tiempo sin lo que se denomina la fase de movimiento ocular rápido era que no soñábamos. Nos pasábamos literalmente meses sin soñar. El resultado es que empezábamos a tener sueños estando despiertos, cosa que explica las paranoias y los delirios del adicto a la anfetamina”.
Bob Jones.
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EL TIEMPO ES COMO UN SUEÑO
Interlude. Canción compuesta por Timi Yuro y George de la Rue e interpretada por Timi Yuro .

“Time is like a dream
and now for a time you are mine.
Let’s hold fast to the dream
that tastes and sparkles like wine.
Who knows if it’s real
or just something we’re both dreaming of.
What seems like an interlude now
could be the beginning of love.
Loving you is a world that’s strange
so much more than my heart can hold.
Loving you makes the whole world change.
Loving you I could not grow old.
No, nobody knows when love will end
So till then, sweet friend…”
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DEPRISADEPRISADEPRISA
“La velocidad me da un placer muy parecido al sexual”.
Paul Newman
El coche del señor de gabardina está aparcado junto a la puerta del cole. Es un Seat 124 blanco todo menos la tapa del maletero, que es negra. Yo tengo 10 años y salgo de clase cogido de la mano de mi hermana, que tiene 11 meses y 20 días menos que yo. A pesar de todo lo que nos han dicho nuestros padres acerca de irnos con personas mayores desconocidas, el señor con gabardina no nos da miedo porque nos regala una bolsa entera muy grande llena de caramelos Sugus y dice que viene de parte de los papás para llevarnos a un parque de atracciones muy divertido. Nos subimos detrás porque los niños no pueden ir delante. Los caramelos de piña están más ricos que los demás, aunque estos del señor saben un poco como aspirinas. El señor es bueno porque nos pone música de Teresa Rabal y nos deja comer todos los caramelos que queramos, porque dice que son buenos y que llevan polvos contra el mareo. Por eso, no nos asusta no saber por dónde vamos, porque sabemos que al final lo pasaremos bien en el parque de atracciones sin marearnos. El coche corre por una carretera con baches que no conocemos. Por fuera de la carretera hay tierra seca y piedras y algunos árboles y casi ningún coche más. Comemos más Sugus y me siento un poco raro y tengo mariposas en la barriga y la cabeza se me llena de pensamientos muy rápidos y el señor de la gabardina acelera y nosotros nos reímos y estamos contentos porque parece la montaña rusa y nos deja abrir las ventanas y todo vuela y acelera y va más rápido y más rápido y la música también acelera y los árboles pasan a mucha velocidad y el señor sube mucho el volumen que ya no es Teresa Rabal ahora es ruido y comemos más caramelos-y-todo-va-aún-más-deprisadeprisadeprisa-pero-no-me-importa-porque-llevo-torta-y-me-gustan-más-los-de-piña-y-el-señor-se-ríe-y-nos-mira-y-ahora-lleva-una-careta-de-payaso-y-nos-hace-reír-y-acelera-más-y-no-frena-en-las-curvas-y-sube-más-el-ruido-y-me-pitan-las-orejas-y——————————las-rayas-de-la-carretera-pasan-rápido-y-parecen-una-sola-y-mi-hermana-grita-porque-vamos-muy-rápido-y-nos-caemos-y-rebotamos-en-los-asientos-del-coche-y-todo-se-mueve-mucho-por-los-baches-y-el-señor-de-la-gabardina-nos-mira-y-nos-chilla-”¡atención-amiguitos-que-vamos-a-atravesar-un-muro-a-la-velocidad-del-rayo-como-en-las-películas!”-y-luego-nos-guiña-los-ojos-y-saca-la-lengua-fuera-de-la-careta-y-nos-reímos-a-carcajadas-y-acelera-más-y-sí-es-verdad-que-hay-un-gran-muro-muy-alto-y-con-muchos-ladrillos-rojos-y-vamos-hacia-él-y-nos-reímos-mucho-porque-todo-es-de-broma-y-es-diver-y-comemos-más-caramelos-y-el-señor-es-bueno-porque-nos-deja-y-corre-más-que-papá-y-la-cabeza-me-da-vueltas-y-más-pensamientos-rápidos-pero-sin-el-mareo-y-con-rrrrrrrrrrruido-cerramoslosojosyreímosygritamosporquellegamosalmuro¡CATACRAAAAAAAAASH!
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LA MÁQUINA DE SOÑAR
“Hoy iba en el autobús hacia Marseilles cuando me vi inmerso en una tormenta trascendental de visiones multicolores. Atravesábamos una larga avenida bordeada por árboles y cerré los ojos para protegerme del sol que ya caía. Un alucinante flujo de colores de gran brillo e intensidad explotó bajo mis párpados, en un caleidoscopio multidimensional que giraba a través del espacio. Fui transportado fuera del tiempo, hacia un mundo infinito. La visión se cortó, de repente, en cuanto dejamos atrás los árboles”.
*Escrito por Brion Gysin en su diario, el 21 de diciembre de 1958.

Brion Gysin enganchado a su dreamachine.
Fotografía de Charles Gatewood.