HA NACIDO UNA ESTRELLA
Sueño que el Sol se cae del cielo y arde la Tierra y la raza humana se extingue en un mar de llamas. Y el cielo está ya oscuro para siempre porque el Sol ahora está aquí, devorando la Tierra. Y pienso que, cuando ya no haya aquí más que fuego, este planeta será una nueva estrella que iluminará mundos extraterrestres donde, tal vez, surjan nuevas formas de vida. Y, mientras me hundo en el pantano infernal de tierra incandescente, el único versículo del Apocalipsis que aún retengo en las tripas sube por mi tráquea y quema mi lengua. Lo escupo:
“El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo”.

Boils and Darkness (Basil Wolverton, 1955).
