HABERLAS, HAYLAS…

May 3, 2009

“Ya Johannes Vierus, en su Daemonomania, había sostenido contra Bodin la tesis de que estas experiencias, pese a tener por base una influencia sobrenatural (el “demonio”), se producían en un estado de sueño o trance, y el cuerpo se quedaba inmóvil allí donde se encontraba cuando el sujeto creía ir físicamente al aquelarre. Görres recogió ciertos experimentos realizados a partir del siglo XIV por un benedictino (otros los repitieron luego, entre ellos el propio Gassendi) con personas que, tras haber llevado todos los preparativos rituales para ir al aquelarre, fueron atados a su cama y sometidos a observación. Generalmente caían en un sueño profundo, letárgico o cataléptico, hasta el punto de que ni quemaduras ni punzadas conseguían despertarlos. Un dato constante en las noticias que nos han llegado es que para ir al aquelarre es preciso, tras haberse untado y haber pronunciado determinadas fórmulas, dormirse”.
Julius Evola
brujaVAZQUEZ
Ilustración para una portada de Selecciones del Humor (Manuel Vázquez, 1958).