MICHAEL JACKSON

(Gary, Indiana, 29 de agosto de 1958 – Los Ángeles, California, 25 de junio de 2009).

(Gary, Indiana, 29 de agosto de 1958 – Los Ángeles, California, 25 de junio de 2009).
A Belén pastores,
a Belén vayamos…
Sobre el infierno canta la luz pura,
sobre el infierno negro.
Con la nieve descienden sufrimientos,
promesas olvidadas, halos de oro,
flores blancas,
con la nieve descienden, con la nieve.
Sobre el infierno canta la luz pura,
sobre el infierno negro,
sobre el infierno sordo donde gimen
hasta las mismas llamas,
hasta los mismos sueños retorcidos.
A Belén cenizas,
a Belén topacios.
Con la nieve descienden pensamientos,
palabras nunca dichas, luces rosas,
flores de oro,
con la nieve descienden, con la nieve.
Cantan y cantan
la canción del Niño,
la canción del Fuego,
cantan y cantan.
Con la nieve descienden, con la nieve.
A Belén los buenos,
a Belén los malos…
Por la ventana triste viene un río,
viene un río de piedra y crisantemos.
A Belén las luces,
a Belén los llantos.
Viene un río de piedra que está muerto,
viene un río de piedra. Está cantando:
A Belén los montes,
a Belén los llanos.
Sobre el infierno canta la luz pura,
sobre el infierno negro.
Con la nieve descienden, con la nieve
descendemos.
MARAVILLA
Dulcemente palpitan las telas de los cielos,
en la roca del mundo, dolorosa y obscura,
ha nacido el Misterio con sus ojos de nieve,
ha nacido el Misterio con sus ojos de amor.
A Belén pastores,
a Belén vayamos…
Por la ventana triste viene un río
de piedra y de silencio. No lo quiero.
No quiero esa montaña sin ternura.
A Belén pastores,
Contemplo por la misma
ventana a tantas gentes
como van y se juntan
por las calles terribles
de la sola Existencia.
A Belén vayamos…
Sobre el infierno canta la luz pura,
sobre el infierno inmenso.
Con la nieve descienden sentimientos,
palabras olvidadas, halos de oro,
flores blancas,
con la nieve descienden, con la nieve.
ES EL NIÑO JESÚS
Dulcemente palpitan las telas de los cielos,
en la roca del mundo, dolorosa y eterna,
ha nacido el Misterio con sus ojos de llanto,
ha nacido el Misterio con sus ojos de luz.
A Belén pastores,
a Belén vayamos…
“Me he preguntado con frecuencia si la mayoría de la humanidad se detiene alguna vez a reflexionar sobre la inmensa importancia que tienen de vez en cuando los sueños, y el oscuro mundo al que pertenecen. Mientras que la mayor parte de nuestras visiones nocturnas no son quizá más que vagos y fantásticos reflejos de nuestras experiencias cuando estamos despiertos –al contrario de lo que afirma Freud con su simbolismo pueril–, hay sin embargo algunas otras cuyo carácter extramundano y etéreo no permite una interpretación ordinaria, y cuyo efecto vagamente apasionante y preocupante sugiere posibles vislumbres fugaces de una esfera de existencia mental no menos importante que la vida física, pero separada de ella por una barrera casi infranqueable. Mi experiencia no me permite dudar de que el hombre, cuando pierde la conciencia terrena, realmente habita durante algún tiempo en otra vida incorpórea de naturaleza muy diferente a la de la vida que conocemos, de la cual, cuando despierta, sólo perviven los recuerdos más insignificantes y más confusos. De esos recuerdos borrosos y fragmentarios podemos deducir mucho, pero comprobar poco. Podemos suponer que en sueños la vida, la materia y la vitalidad, tal como el mundo entiende tales cosas, no son forzosamente constantes; y que el tiempo y el espacio no existen tal y como nosotros los comprendemos cuando estamos despiertos. A veces creo que esta vida menos material es nuestra más auténtica vida, y que nuestra vana presencia sobre el globo terráqueo es en sí misma un fenómeno secundario o meramente virtual”.
H.P. Lovecraft

*El sueño (Salvador Dalí, 1937).
“Hoy iba en el autobús hacia Marseilles cuando me vi inmerso en una tormenta trascendental de visiones multicolores. Atravesábamos una larga avenida bordeada por árboles y cerré los ojos para protegerme del sol que ya caía. Un alucinante flujo de colores de gran brillo e intensidad explotó bajo mis párpados, en un caleidoscopio multidimensional que giraba a través del espacio. Fui transportado fuera del tiempo, hacia un mundo infinito. La visión se cortó, de repente, en cuanto dejamos atrás los árboles”.
*Escrito por Brion Gysin en su diario, el 21 de diciembre de 1958.

Brion Gysin enganchado a su dreamachine.
Fotografía de Charles Gatewood.
Es el mayor problema de todos los mortales. ¿Cuánto tiempo me queda? ¿Hay vida después de la muerte? ¿Seré recompensado o castigado por mis miserias en el más allá? ¿Me voy a reencarnar? ¿Si es así, regresaré al mundo como un insecto o como un trozo de mierda?
¿Quién sabe? ¿Y a quién le importa?
Consiga ahora el don de la inmortalidad y deje atrás todas sus preocupaciones. Derroche el dinero. Vea la tele. Mate gente. Ya todo da igual. Deje de comer. Deje de respirar. Córtese las piernas, los brazos, la cabeza. Nada va a impedir que usted siga disfrutando de esta extravagancia que llamamos vida. Será el centro de atención en todas las fiestas cuando salte desde una ventana o se pegue un tiro en la cabeza. ¡Splat! Grandes carcajadas. Increíble. La gente le preguntará cómo lo ha hecho. Contemple a sus amistades envejecer, enfermar y morir a su alrededor. Vea cómo se derrumban las naciones y se hunden los continentes. Sea testigo de cómo la Tierra es devorada por el Sol, de cómo el Universo implosiona hasta convertirse en nada. ¿Y entonces qué? Sólo usted lo sabrá. El secreto está en nuestros polvos especiales, que le harán vivir para siempre.
No. 6002. POLVOS SUPER MÁGICOS.
Precio por paquete……………….5.00 $

*Anuncio aparecido en The ACME Novelty Library (Chris Ware, septiembre 2005).
Un chien andalou (fragmento), dirigida por Luis Buñuel en 1919.
Wilflingen, 2 de junio de 1984
“El despertar suele ser poco alegre, como si una sombra cayera sobre un paisaje en el que hemos vivido con más intensidad y éramos más nosotros mismos. Entonces, la individualidad retrocedía, perdía importancia: en cualquier caso se la notaba menos. Ella disminuye, mientras que la atención crece como si leyéramos un libro apasionante.
Al despertar nos encontramos en un estado más débil, como en una casa que hemos habitado en el pasado. Luego nos afirmamos en ella mediante costumbres y deberes en los que antes se insistía con más fuerza, con más consciencia, como el lavado y la oración”.

Viñeta de Little Nemo in Slumberland (Winsor McCay, 1905-1927).
“El despertar desengaña también en las dimensiones históricas. Ejemplos de nuestro tiempo: el marxismo como idea y en la aplicación práctica. O el viejo sueño humano del volar, como trasfondo de ciudades bombardeadas: el inminente fracaso de las ciencias aplicadas por excelencia. El arte como grande, como única excepción. Él sobrevive a los pueblos y vuelve a traer dioses venerados en otro tiempo”.
Ernst Jünger

La resurrección de Lázaro (Juan de Flandes, 1514-18).
23 de noviembre de 1964, 6.45 horas: final de un largo “sueño de mariposa” que empezó cuando volví a dormirme después de haberme despertado por primera vez, inútilmente, a las seis y cuarto.
Me encuentro (¿subí en funicular?) en la zona de almacenamiento de un aserradero (¿en Suiza?, ¿en España?), pero para llegar debo atravesar el hall de un gran hotel rozagante. Muy alerta, muy delgado, vestido de blanco, bajo las escaleras traseras del hotel y llego a la orilla pantanosa de un lago. Hay muchas flores de pantano, una tierra rica, colorida, soleada, pero ni una sola mariposa (sensación familiar en mis sueños). En lugar de una red llevo una enorme cuchara; no alcanzo a entender cómo pude olvidarme la red y llevar en cambio ese objeto; me pregunto cómo voy a hacer para atrapar algo con eso. Reconozco a mi izquierda una especie de buzón abierto, lleno de mariposas que alguien capturó y abandonó allí. Hay una que está viva, un maravilloso y atípico ejemplar de Argines nacarado, de alas exageradamente largas donde se funden un verde y un pardo extraordinariamente matizado. Me mira, agonizando con toda conciencia, mientras trato de matarla aplastando su grueso tórax. Tiene una vida muy resistente. Para terminar, la deslizo en un viejo estuche de cuero rojo con cierre relámpago. Luego tomo conciencia de que durante todo ese tiempo, un hombre que no sé cómo logró pasar inadvertido permaneció sentado a mi lado, a la izquierda, frente a la caja que contiene las mariposas; está preparando una lámina para el microscopio. Nos hablamos en inglés. Él es el propietario de las mariposas. Me siento muy incómodo. Le propongo devolverle el ejemplar nacarado. Rehúsa cortésmente, a regañadientes.
(Sueño anotado por Vladimir Nabokov en su diario onírico).
“A Man Alone”
Canción compuesta por Rod McKuen (Oakland, 29 de abril de 1933) e interpretada por Frank Sinatra (Hoboken, 12 de diciembre de 1915 - Los Angeles, 14 de mayo de 1998).
Grabada en Hollywood, el 20 de marzo de 1969.

“In me, you see a man alone
Held by the habit of being on his own
A man who listens to the trembling of the trees
With sentimental ease
In me, you see a man alone
Behind the wall he’s learned to call his home
A man who still goes walkin’ in the rain
Expecting love again
A man not lonely except when the dark comes on
A man learning to live with mem’ries of midnights that fell apart at dawn
In me, you see a man alone
Drinking up Sundays and spending them alone
A man who knows love is seldom what it seems
Only other people’s dreams
[instrumental-strings]

A man learning to live with memories of midnights that fell apart at dawn
In me, you see a man alone
Drinking up Sundays and spending them alone
A man who knows love is seldom what it seems
Just other people’s dreams”.
“Como suspendido en un sueño, con los ojos cerrados porque la luz del sol me parecía demasiado deslumbrante, experimenté un flujo ininterrumpido de imágenes fantásticas, formas maravillosas con juegos caleidoscópicos de colores extraordinariamente intensos”.
Albert Hofmann (Basilea, 11 de enero de 1906 - 29 de abril de 2008).

Dying (Alex Grey, 1998).