EL VIAJE DEL YO

August 12, 2008

“El Yo es atraído como por una fatalidad. Obligado como un rey que confiriese con su sola presencia poder, vida, legitimidad a un acto al que asiste involuntariamente o, peor aún, encadenado. Como un rey que por el hecho de asistir o un sacerdote que por el hecho de estar presente en una ceremonia, le confiriese a ésta carácter sacro y eficacia: capaz de transformar en sacramento un gesto que otro ejecuta sin su aquiescencia.
Está encadenado y ha sido conducido allí sin saberlo, se encuentra ya, ha despertado por encontrarse ya desde hace tiempo en aquel lugar. El lugar de los sueños. La raíz griega “YP” indica que es bajo, dormir es entrar de nuevo debajo. Mas hay un dentro quizá que no es bajo, un estar dentro que no es estar bajo. Los sueños revelan algo de este lugar. Bajo el sueño, el sueño mismo, pues, cubre y encierra al ser cuando duerme; una película, nada, en suma, la impermeabilidad al fuera donde creemos encontrar la realidad.
Entrar bajo el sueño es entrar dentro de sí mismo. Mas ocurre que en este dentro no hay propiamente sí mismo, en este dentro yo me reconozco. Si consideramos los sueños desde la vigilia como imágenes de la realidad de nuestro interior, es como asistir a las ruinas de una construcción, de esa construcción que el Yo edifica constantemente. La vida de la vigilia es esencialmente un hacer arquitectónico, un continuo y no deliberado edificar. Nos edificamos constantemente, edificamos nuestro mundo. (…)
La impresión, así, de los sueños contemplados desde la vigilia es de hundimiento, como es el instante en que entramos en él. Es un viaje hacia una sima, una caída. En la sima tras de la oscuridad total, pues el soñar, inmediatamente de entrar en el sueño, es cosa que sólo adviene en estadios en que la persona ha tomado, por así decir, la dirección del sueño. Y entonces el soñar no va acompañado de la impresión de encontrarse ya, sino de una especie de género de creación, especie de poesía real, de vida en otra dimensión”.
María Zambrano, Los sueños y el tiempo.
los egos de arcadia
Et in Arcadia Ego (Guercino, 1618)

EL DESPERTAR

July 11, 2008

Wilflingen, 2 de junio de 1984

“El despertar suele ser poco alegre, como si una sombra cayera sobre un paisaje en el que hemos vivido con más intensidad y éramos más nosotros mismos. Entonces, la individualidad retrocedía, perdía importancia: en cualquier caso se la notaba menos. Ella disminuye, mientras que la atención crece como si leyéramos un libro apasionante.
Al despertar nos encontramos en un estado más débil, como en una casa que hemos habitado en el pasado. Luego nos afirmamos en ella mediante costumbres y deberes en los que antes se insistía con más fuerza, con más consciencia, como el lavado y la oración”.
little nemo
Viñeta de Little Nemo in Slumberland (Winsor McCay, 1905-1927).

“El despertar desengaña también en las dimensiones históricas. Ejemplos de nuestro tiempo: el marxismo como idea y en la aplicación práctica. O el viejo sueño humano del volar, como trasfondo de ciudades bombardeadas: el inminente fracaso de las ciencias aplicadas por excelencia. El arte como grande, como única excepción. Él sobrevive a los pueblos y vuelve a traer dioses venerados en otro tiempo”.
Ernst Jünger
de entre los muertos
La resurrección de Lázaro (Juan de Flandes, 1514-18).

ESCLAVO DE LOS SUEÑOS

July 6, 2008

“Soñar es bueno siempre y cuando el sueño sea lúcido, es decir, que seas consciente de lo que estás soñando y de que es un sueño. Así puedes soñar libremente. De lo contrario, uno se hace esclavo de sus propios sueños”.
Dokushô Villalba
lucidez estival
Verano 6, fotografía de la serie Estaciones del alma (Dokushô Villalba, 2005).

EL TOP DE LOS POETAS SUICIDAS

October 31, 2006
"Suicidarse es subirse en marcha a un coche fúnebre".
Jardiel Poncela. 
 
Gracias a una reedición tardía pescada al vuelo, he podido degustar la "Antología de poetas suicidas" de José Luis Gallero, publicada por la editorial Ardora. Su lectura me ha fascinado incluso más que otros cult books de este autor ("Sólo se vive una vez", sin duda el mejor volumen jamás impreso sobre la dichosa Movida madrileña, o el interesante poemario "88 fragmentos"). Al llegar a la última página, saqué una pequeña conclusión: (casi) todo aquel poeta que no acabe suicidándose es un mondrigas y un impostor. Además, elaboré un top 13 (13 entre 63) con los rimadores que, por H o por B, mejor me habían caído a lo largo de la lectura del libro. Una opinión subjetivísima, dado que a mí, personalmente, la poesía psé: conozco 4 cosas y me gustan 2 (en su inmensa mayoría místicas). Pero, eso sí, suicidios me gustan todos, aunque algunos más que otros. He aquí un puñado de ellos que no están nada mal.
"Cada muerte renueva el misterio de estar vivo", dice Gallero en sus "Prédicas". Sí, señor. Y cada suicidio le quita al mundo un gran peso de encima. Feliz día de Todos los Santos, queridos espantos.
 
1) JON MIRANDE (París, 1925 - 1972). El primer (y sospecho que último) poeta pedoabertnazi. Definido por Xabier Lete como "una de las personalidades más singulares de la literatura euskérica", Mirande escribió versos simbolistas de una incorrección política extrema y, a veces, hasta impublicable, siendo marginal incluso en los círculos abertzales: despreciaba el pacifismo, el cristianismo y la democracia y simpatizaba con algunas ideas nazis, aunque siempre manteniéndose fiel a la causa de liberación de Euskal Herria. Maldito entre malditos, no sólo escribió en bretón y en vasco, sino que jamás se cortó ni medio pelo a la hora de elegir la temática de sus obras: prostitución, onanismo, muerte heróica… Su ideal era el paganismo precristiano de los celtas, la "raza superior". Su nabokoviana novela "La ahijada" describe el romance entre una niña de 11 años y un hombre de 30 que, al final, se suicidan. Como también se suicidó Mirande, claro, en la nochebuena de 1965, con una SOBREDOSIS DE BARBITÚRICOS.  
"Si hoy de nuevo volvieras a nosotros,
vástago de judíos, te aseguro
¡que con mis propias manos te crucificaría!" 
¿nabokov euskaldún o baudelaire abertnazi?  
2) CESARE PAVESE (Santo Stefano, 1908-Turín, 1950). Un auténtico don pésimo, que se autodefinió "maestro en el arte de no gozar". El éxito material no consiguió sacarlo de su eterno estado de melancolía y las mujeres no hacían más que agravar sus angustias. En 1935 dio con sus huesos en la cárcel por pasar correspondencia a su gran amor, la militante comunista Tina. Al salir de la cárcel, descubre que ella se ha casado y cae en una depresión. En 1946, su triunfo profesional coincide con otro descalabro sentimental. Y luego otros dos. En 1950, a los 42 años, escribe en su diario: "Basta de palabras. Un gesto. No escribiré más". Reserva una habitación en un hotel junto a la estación de Turín y SE TOMA 16 ENVASES DE SOMNÍFEROS que le paran en seco el corazón. 
"Uno no se mata por el amor de una mujer. Uno se mata porque un amor, cualquier amor, nos revela nuestra desnudez, nuestra miseria, nuestro desamparo, la nada".
¿don pésimo o don peor?
3) JOSÉ ASUNCIÓN SILVA (Bogotá, 1865-1896). Poeta sin pretensiones, precursor del modernismo, amigo de Wilde y Mallarmé, Silva fue un gentleman obsesionado por el lujo: amaba las joyas, los buenos trajes, el arte, el té chino, los libros caros y los cigarrillos turcos. Para él, esas cosas importaban más que cualquier ser vivo y, por ello, no se le conocen romances. Su suicidio es sencillamente impecable: a los 30 años, tras escribir la novela "La sobremesa" (desaparecida en un naufragio), va al médico y le obliga a dibujar sobre su pecho el lugar exacto del corazón. Entonces celebra una party por todo lo alto y, como fin de fiesta, se coloca una esponja junto al costado de su frac, para evitar que la sangre manche la pechera, y SE PEGA UN TIRO en el pecho que acaba con su vida.
"Entre las tumbas
del antiguo cementerio
Lázaro estaba, sollozando a solas
y envidiando a los muertos".
dandismo autodestructivo
4) THOMAS LOVELL BEDDOES (Clifton, 1803-Basilea, 1849). Lo tenía todo. Era rico y elegante y triunfó como matasanos, fisiólogo y catedrático de anatomía. Pero le perdió la obsesión. Obsesión por su "Libro de chanzas de la muerte", al que dedicó 20 años pero nunca dio por concluido. Obsesión por la bebida y por los hombres (sí, era mondrigas) que le obligó a llevar una vida de nómada por toda Europa. Y obsesión por la política, que provocó que fuera vetado en todas partes. A los 46 años se tira por la ventana, con tan mala  pata que sólo se rompe una pierna. Seis meses después, lo vuelve a intentar con el VENENO y le va mejor: se muere escupiendo sangre entre retortijones de barriga. Así muere un poeta que rendía desde sus versos un gótico culto a la muerte:
"Mas si curar quieres tu corazón
del amor y sus resentimientos,
entonces muere, querida, muere".
choteándose de la muerte
5) COSTAS CARIOTAKIS (Trípoli, 1896-Prévesa, 1928). Elogiado por Palamás y venerado (post mortem) por la bohemia ateniense, Cariotakis publicó varios libros en los que, según dicen los expertos, "rompió con el esteticismo de su época". A los 31 años, se arroja al Mediterráneo, pero las corrientes lo devuelven a la orilla y el mar lo vomita a la tierra. Él se va a casa, descansa, desayuna como un señor, se pone su mejor traje y compra una pistola. Tras un paseito por la playa, SE DISPARA UN BALAZO bajo un eucalipto. El proyectil remató lo que la náusea y el mar empezaron.
"Si por lo menos alguno de estos
reventara de asco…
tristes, taciturnos, circunspectos,
podríamos todos reírnos en el entierro".
6) HEINRICH VON KLEIST (Francfort, 1777-Postdam, 1811). Aunque su vocación era la música, Kleist ingresa en el ejército a los 14 años por tradición familiar, pues descendía de mariscales y generales. Pero, tras perder a sus padres, deja el ejército y se matricula en la universidad, donde pierde su fe en la ciencia tras leer a Kant. Así que lo deja todo y se retira a los Alpes suizos, para dedicarse a cultivar la tierra y escribir poesía. Poco después, le entra el gusanillo bélico y vuelve a la civilización: su vida se convierte en un ir y venir entre ejércitos y ciudades, entre brotes de locura y fracasos teatrales. Malgasta una herencia en un periódico que dura dos días. Poco después, intenta convencer a su prima María que se suicide con él, pero ella se niega. Conoce a Henriette Vogel, señora del tesorero del Rey, y se hacen íntimos. Ella sí acepta la propuesta suicida. Tras un feliz paseo por el lago Wannsee, Kleist dispara a su amiga en el corazón y luego SE VUELA LA CABEZA. Unos días antes había escrito: "Mi vida, la más atrozmente llena de toda clase de tormentos que haya vivido un hombre, va a quedar compensada por la más dulce de las muertes".   
necesito una amiga (para suicidarme)
7) JACQUES RIGAUT (París, 1899-1929). Si bien fue un destacado poeta dadaísta, los mayores logros de Rigaut, a mi bizarro juicio, fueron los siguientes: a) Fundar la Agencia General del Suicidio en Montparnasse, para convencer de que acabaran con su vida a los indecisos y ofrecer suicidios "a la carta" (desde 5 hasta 500 francos). b) Conseguir la inmortalidad literaria inspirando al personaje protagonista de "El fuego fatuo", la obra maestra de su amigo Pierre Drieu LaRochelle. c) PEGARSE UN TIRO a los 30 años, tras una vida llena de problemas tóxicos y un extraño matrimonio con una millonaria. Él mismo nos lo advirtió en su genial poema "Todos los espejos llevan mi nombre":
"Intenten, si pueden, detener a un hombre que viaja con su suicidio en el ojal".
podemos suicidarnos por usted
8) JUSTO ALEJO (Formariz, 1936-Madrid, 1979). No fue el típico suicida avinagrado, sino un gran lector, editor, caminante, padre y hombre de sonrisa perpetua. Escribía poemas de forma compulsiva, sin pompas ni aspavientos, publicándolos en libros anónimos o firmados con seudónimos que deformaban su verdadero nombre. Un mediodía de 1979, se vistió de gala y SE TIRÓ DESDE LA CUARTA PLANTA DEL MINISTERIO DEL AIRE, donde era suboficial del departamento de psicología. Tal vez este oscuro y lapidario poema arroje algo de luz sobre su airoso final:
"Hoy
(ese día fatal     negror beodo
ya TODO
para NADA)
se le ha caído para siempre el alma a los pies
el santo al suelo".
 
9) ATTILA JÓZSEF (Budapest, 1905-Balatonszársó, 1937). Huérfano, neurótico clínico y pobre como una rata, este poeta pasó de la efímera dolce vita que le regaló su benefactor, el barón Hatvang, a realizar los curritos más miserables. József fue, además, militante trotskista durante un lustro y un brillante jugador de ajedrez. Su vida era pura bohemia: pasaba la noche discutiendo en tertulias desquiciadas y, al volver a casa, se exprimía el alma y vomitaba poemas definidos por los que saben de estas cosas como "a medio camino entre la vanguardia y la tradición popular". Pero lo que a nosotros nos interesa es que, un atardecer de diciembre, József SE TUMBA EN LA VÍA DEL TREN junto al lago Balatan y… el tren se detiene unos metros antes al matar a otro suicida. Años después, el poeta vuelve a intentarlo, en el mismo sitio y de la misma forma y, a la segunda va la vencida: el monstruo de hierro convierte su cuerpo en pulpa.
"¡Socorredme!
chiquillos, que cuando ella pase,
revienten vuestros ojos puros". 
¿por dónde pasa el tren? por la vía...
10) FABRICE GRAVERAUX (París, 1956-Viareggio, 1982). Poeta locuelo, visceral, que a punto estuvo de editar un libro a pachas con Joan Miró. Da igual. Nunca hubiera superado a la disparatada obra maestra de su muerte. Fabrice rompe con una amiga suya y ella se niega a devolverle unos poemas, así que él se persona una noche su el domicilio, justo cuando ella celebra una fiesta. Fabrice le pide los poemas a gritos pero ella se niega en redondo a devolvérselos. Delante de todos, Fabrice SE CORTA LAS VENAS y sale corriendo como un juramentado. Nadie lo alcanza y desaparece en las tinieblas. Al día siguiente, la policía encuentra su cadáver en una avenida de tilos, en las afueras de Viareggio. Lo mejor de todo: pocos días antes, Graveraux envió a todos sus amigos una postal donde aparecía una imagen de la avenida donde moriría desangrado. Su poesía sólo podía ser así, tan instintiva como demencial:
"INCONTINENTI agostado en traje de esfínter
cuya voltereta
gélida en el ser del pinchazo
para un oral jeroglífico del octópodo".
11) VLADIMIR MAIAKOVSKI (Bagdadi, 1893-Moscú, 1930). Escritor todoterreno, excepcional, excéntrico y, en principio, bolchevique. La mujer de su vida fue Lili, escultora y bailarina casada con un amigo suyo. Convertido en artista-insignia de la revolución, su alma rara y su culo inquieto hicieron que fuera acusado de albergar tendencias anarquistas y de hacer poemas incomprensibles para los obreros. Desilusionado con el curso de la revolución, estrenó "El baño", un mazazo a la burocracia estalinista. La crítica, la juventud y sus amigos le dieron la espalda. Verónica, la actriz de la que se había enamorado en esos tiempos, también pasó de él. Así las cosas, SE VUELA LA TAPA DE LOS SESOS una mañana de primavera, a los 37 años. Un lustro después, Stalin declaró a Maiakovski el mejor poeta de la era soviética. Sus últimos versos reflejan el quid de su postura vital (o, mejor dicho, mortal):
"En esta vida
        morir no es difícil.
Mucho más difícil
        es hacer la vida".   
muere y deja morir
12) MARIO DE SÁ CARNEIRO (Lisboa, 1890-París, 1916). Amigo del muermo de Pessoa, intentó junto a él agitar el modernismo luso, basculando siempre entre el simbolismo y la vanguardia. Escribió toda su obra en sólo dos años: 1915 y 1916. A los 25, le envió a Pessoa un único capítulo de su novela perdida "Indicios de Ouro" (bonito y berlanguiano título). Luego se puso un smoking y SE ATIBORRÓ DE ESTRICNINA hasta reventar. A mi, personalmente, me gusta muchísimo más Carneiro que el insulso y gris Pessoa. Suyos son algunos de los mayores mazazos propinados en lengua portuguesa. Botón de muestra:
"En lugar de paje, bufón presuntuoso…
Su alma de nieve, asco de vómito…
Su ánimo cantado como indómito,
un lacayo invertido y bullicioso".
o repartidor dos bastos 
13) GABRIEL FERRATER (Reus, 1922-San Cugat, 1972). Según los expertos, este hombre es autor de los poemas de amor más desesperados y, al mismo tiempo, más divertidos de la lengua catalufa. Gil de Biedma lo calificó de "inteligentísimo" y también de "radicalmente inepto para la vida práctica". Aún así, sobrevive Ferrater trabajando como lector, ensayista, crítico de arte, traductor y profesor-lingüista. Gabriel siempre había querido suicidarse, fijando los 50 años el límite de su vida. Y, aunque estaba felizmente casado, decidió ser fiel a su promesa y, poco antes de cumplir el medio siglo, SE TOMÓ UNA SOBERDOSIS DE BARBITÚRICOS Y SE ATÓ UNA BOLSA DE PLÁSTICO A LA CABEZA hasta estirar la pata. Su atracción por el ataud era tan morbosa como algunos de sus poemas:
"Cuando los gusanos
hagan una cena fría con mi cuerpo
encontrarán un dejo de tí".
50: it's the final countdown 

BELLA MORTE

July 27, 2006
"Para que nunca despiertes y así ser tu sueño eterno".
Luis Eduardo Aute.
A instancias del Zurdo, he elaborado este necrofílico top 10 de entidades que admiro y que han muerto como Dios manda:

  1. BUDA: “murió anciano, pasados los 80 años, después de haber comido carne de jabalí. Murió tranquilo, sin angustia. Cuando hay que morir, se muere, se vuelve al cosmos. La actividad de nuestro cuerpo se acaba.  (…) Hay que comprender: Aquí y ahora debo morir”. (Taisen Deshimaru).
  2. OTTO WEININGER: a los 23 años se suicidó de un disparo, en la casa donde había vivido Beethoven, a quien él consideraba uno de los mayores genios de todos los tiempos.
  3. EDUARDO BENAVENTE / CECILIA / JAMES DEAN: jóvenes, (más o menos) bellos y aplastados en diferentes accidentes de tráfico, fundiendo carne y metal como tres personajes del “Crash” ballardiano/cronenbergiano.
  4. YUKIO MISHIMA: a los 45 años se hizo el hara-kiri. Coherente, heróico, perfecto.
  5. ERNST JÜNGER: murió de viejo, a los 103 años: “se sentó en su escritorio, se recostó plácidamente sobre sus brazos y expiró sonriendo” (Rafa C.).
  6. NICK DRAKE: murió ¿accidentalmente? de una sobredosis de antidepresivos, en una casa flotante sobre el Sena, soñando para siempre con la luna rosa y el reconocimiento póstumo.
  7. HASSAN-I SABBAH: el llamado "Viejo de la Montaña", inspirador y jefe de la Secta de los Asesinos y genial reformador religioso, dejó su Reino atado y bien atado (nombrando sucesor a Buzurg’umid) y murió tranquilamente a los 90 años de edad, no sin antes pronunciar unas inmortales Últimas Palabras: "Nada es verdad. Todo está permitido". Burroughs tomó buena nota. Bin Laden también.  
  8. EDWARD GOREY: murió a los 75 años, tres días después de haber sufrido un ataque al corazón, justo en el momento en el que un vecino que acababa de hacerle una reparación eléctrica le exigía su tarifa: 20 dólares. Al ver su reacción, pensó que estaba bromeando, allí en el umbral de una puerta, rodeado de gatos, con las manos en el pecho. Sin lugar a dudas, un final digno de uno de sus cuentos.
  9. IAN CURTIS: se ahorcó a los 23 años en la cocina de su casa, tras ver “Stroszek”, deprimentemente genial filme de Werner Herzog (el suicidio final en el teleférico es uno de los más brillantes –y tristes- broches jamás concebidos). Curtis tuvo buen gusto hasta el final. “Stroszek” también es la película favorita de David Lynch, pero él no se ha suicidado después de verla.
  10. BHAI SAHIB: anciano maestro sufí que murió en la cama de su casa, rodeado de hijos y discípulos: “Su cadáver tenía una extraña y misteriosa sonrisa con los labios cerrados. El misterio de la pax aeternum… Era tan maravilloso, tan inesperado, que no pude apartar los ojos de su rostro”. (Irina Tweedie).
caballero y muerte
El caballero, la muerte y el Diablo (1513), grabado de Alberto Durero (Nüremberg, 1471-1528). 
La imagen se inspira en un texto de Erasmo de Rotterdam: "Para que no te dejes apartar del camino de la virtud porque te parezca abrupto y temible, porque tal vez hayas de renunciar a las comodidades del mundo, y porque constantemente has de combatir contra tres enemigos en lucha desigual, que son la carne, el demonio y el mundo, te será propuesta esta tercera norma: todos esos espectros y fantasmas que se abaten sobre ti (…) has de tenerlos en nada".

FALSAS COSTUMBRES QUE CAEN, SONAMBULISMO MORTAL

June 21, 2006

Fernando Márquez "El Zurdo" ya ha actualizado su Línea de Sombra. En ella, nos encontramos con textos tan interesantes como "12 lecturas que mejoraron mi mundo" del propio Zurdo, "Sombreros" del Elderly Passenger o "Metafísica de la adicción", posiblemente la fantasía más oscura y sangrienta que ha salido jamás de mi puño y letra, acompañada por impactantes ilustraciones del genial artista japonés Satoh Kohji. (Para acceder a los artículos, clicka sobre los títulos de los mismos). Línea de Sombra sigue siendo, hoy por hoy, uno de los escasos palacios ciberespaciales que se pueden calificar de "outsider" sin temor a caer en la hipérbole.
flores del mal

"No volver a pecar sin comulgar con las Flores del Mal". (Dinarama).

PREFACIO

April 20, 2006
Cuenta la leyenda que Paul Schrader, guionista de “Taxi Driver” y director de “Hardcore”, sólo conseguía conciliar el sueño metiéndose una pistola cargada en la boca, a modo de chupete. Y yo hace años que no puedo pegar ojo sin tener papel y lápiz debajo de la almohada, para anotar mis momentos oníricos más interesantes. En este caso, el objetivo no es el autoanálisis, ni muchísimo menos entregárselos a un comecocos para que los devore y me los vomite encima en forma de psicoterapia. Mi intención es bastante menos ambiciosa: sencillamente, sacar brillo a los palacios de mi memoria (que diría San Agustín) pues, como cualquiera podrá comprobar, las huellas nemotécnicas de un sueño son mucho más leves que las de los llamados “sucesos reales”, resultando un ejercicio harto beneficioso para las neuronas vomitar en un papel dichas experiencias intangibles. Por ello, aquellos que esperen encontrar en este blog pistas del mapa de mi subconsciente, van de cráneo: más que sueños propiamente dichos, aquí podrán leer una selección de viajes hechos en brazos de Morfeo.

O, como diría William Burroughs, no-sueños: “El sueño convencional se refiere, claramente o por asociación obvia, a la vida de vigilia del durmiente, a la gente y a los sitios que él conoce, a sus deseos, ambiciones y obsesiones. Esos sueños irradian un desinterés especial. Son tan aburridos y vulgares como el soñante medio. Hay una clase especial de sueños que no son sueños en absoluto sino exactamente igual de reales que la vida despierta, si es que puede uno especificar grados de realidad, debido a la influencia de personas, lugares, escenas, y hasta olores, desconocidos”.
bill
O, como diría Carlos Berlanga: “Es místico, épico: todo permitido. Es mágico, tétrico: quiero dormir, quiero escapar. Sueño en mis sueños”.
carlos

O, como diría Jünger: “En los sueños todo persiste como siempre: incólume, casi invulnerable”.

ernst